domingo, 30 de septiembre de 2012

Lidia, te quiero



Hoy he dado un lardo paseo por el magnífico Parque “J. A. Labordeta” de Zaragoza. He subido a lo que popularmente se conoce como “El Cabezo”, donde desde unos miradores puede contemplarse buenas vistas panorámicas de la ciudad, a la vez que respirar aire limpio.
En el lateral de uno de esos miradores alguien pintó en grandes caracteres negros “LIDIA. TE QUIERO”. Las letras están ya algo desdibujadas, por lo que deduzco que la declaración amorosa tiene algunos meses, si no años. Desde el primer momento me puse a pensar en esa Lidia que no conozco, de la que no tengo dato alguno ni sé qué habrá sido de ella. Fueron desfilando tranquilamente mil preguntas acerca de la edad, la profesión, la nacionalidad, la biografía de cada uno de ellos… Desconozco si quien (él o ella) pintó ese mensaje sigue enamorado/a de Lidia, cuánto sufrieron, si el amor fue finalmente correspondido o ahora duerme en el baúl de las historias marchitas.
Quiero, necesito, regalar a Lidia y a mi desconocido escritor del mensaje de amor que todo ha sido y sigue siendo hermoso. Aunque jamás se enteren una y otro del regalo. Aunque, de hecho, todo haya sido un simple “preterible”, solo existe en el limbo de las posibilidades pasadas y nunca hechas realidad.
El amor suele ser misterioso, nunca termina de desvelar su identidad o descubrir por completo su rostro. Muchos lo desean, algunos parecen adivinar sus destellos rojizos en la línea del horizonte, recién amanecido en su corazón. Sin embargo, al amor le gusta mucho ser esquivo, hurtarse a las miradas demasiado directas. Desde ese misterio, quizá él-ella decidió escribir LIDIA, TE QUIERO.
Él-ella lo escribió esperando que su deseo se hiciese realidad: que Lidia lo amase al día siguiente del todo y volaran juntos y libres, se quisieran con locura
El escritor del mensaje no pretendía poseer a Lidia, sino sólo quererla como es, respetar sus pasos, impulsarla hacia su propio destino. Otros amores fagocitan el alma del otro, enajenan su autonomía, intentan enquistarse en el núcleo de su libertad como parásitos. Pero su amor, en cambio, renunciaba gustosamente a la posesión, se alegraba de que Lidia fuese lo que era realmente, sólo lo que era y nada más que lo que era
Al amor de aquella persona escritora de LIDIA, TE QUIERO no le preocupaba el futuro, pues gustaba de descansar plácidamente en cada instante, libar el néctar de cada caricia de su amada, el aroma de cada palabra, el sabor de cada paso compartido, la acogedora humedad de cada entrega. Y es que el amor de aquel escritor, posiblemente nocturno, enamorado de Lidia tiene alma de niño y le gusta jugar a quererse. Sin reglas, sin medida, sin vallas, sin previsiones.
Sabía que su amor languidecería con el primer asomo de monotonía, que le sería  imposible hacerlo sobrevivir si no escuchaba segundo a segundo el latido alegre del corazón. Lejos de sentirse mediocre o tibio, se sentía lleno de amor hasta los topes, pues de lo contrario su vida quedaría colapsada de inmediato, sin aire y sin agua.
Cantaba y cantaba. Canta y canta y sigue cantando.
LIDIA, TE QUIERO.
LIDIA, TE QUIERO.
LIDIA, TE QUIERO.
LIDIA, TE QUIERO.
LIDIA, TE QUIERO.
LIDIA, TE QUIERO.
LIDIA, TE QUIERO.
LIDIA, TE QUIERO.


La gran estafa: el Presupuesto de 2013

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra


Estos últimos días de septiembre ocurrieron cuatro hechos que definen con toda claridad la raíz del problema al que España se enfrenta. Uno fue la presentación del presupuesto por parte del Gobierno español en el que se indica que el Estado tendrá que pagar casi 40.000 millones de euros a los acreedores (la mayoría bancos extranjeros y españoles) para cubrir lo que se les debe como consecuencia de tener que abonarles los intereses de la deuda pública española que poseen. Esta elevada cantidad se debe a los altos intereses de tal deuda, consecuencia, en gran parte, no de la especulación de los mercados financieros –como constante y erróneamente se asume en los medios donde la sabiduría convencional se reproduce– sino de la oposición del Banco Central Europeo a comprar deuda pública en los mercados primarios, es decir, directamente al Estado español, como hace cualquier Banco Central digno de su nombre (tal como el Federal Reserve Board de EEUU, el Banco de Inglaterra en Gran Bretaña o el Banco de Japón). Los máximos beneficiarios de estos pagos del Estado a los acreedores son los bancos españoles y europeos (entre los cuales sobresalen los alemanes que tienen una excesiva dimensión, influencia y protagonismo en las instituciones de la Eurozona) que recibieron prestado dinero del mismo BCE a unos intereses por debajo de un 1%, con el cual compraron deuda pública española a unos intereses del 6% y el 7%. Un negocio redondo para tales instituciones financieras, que consiguieron gracias a la ayuda del BCE, que no es un banco central sino un lobby de la banca y muy en especial de la banca alemana. A aquellos que consideren el término lobby una exageración les aconsejo que lean, no ya las actas del BCE (que son secretas) sino las publicaciones de tal institución. Y verán si dicho término es o no adecuado para definir el BCE, el mayor promotor hoy en la Eurozona de las políticas de austeridad (austeridad, por cierto, que no aplica a su propio comportamiento, pues acaba de estrenar una sede exuberante en Frankfurt que ha costado seis veces más de lo inicialmente calculado y que albergará a los funcionarios mejor pagados del establishment público europeo). En tales boletines, la defensa de los intereses de la banca es central en la percepción de lo que el BCE considera ser su función. Tal defensa se viste con el traje de que “su misión es controlar la inflación”. En esta defensa de sus intereses, irán a extremos que van desde desmantelar la Seguridad Social en España, hasta recuperar la semana laboral de seis días. Es, como bien dice Noam Chomsky, la lucha de clases unilateral de una minoría –la banca– en contra de todos los demás.
El poder de la banca: el endeudamiento de España
Esta deuda, sin embargo, está basada, en parte, en la enorme influencia de la banca no solo sobre el BCE sino también sobre el Estado español. Hoy, la influencia de la banca sobre la sociedad española rebasa cualquier límite tolerable en un sistema democrático. Todos –desde los partidos políticos, a la prensa, las empresas y las familias– están enormemente endeudados con la banca. La actitud tan poco crítica de los medios de información hacia el comportamiento de la banca y su dominio de la vida política y mediática del país se basa precisamente en este hecho. En lugar de denunciar esta relación obvia entre las instituciones financieras y las instituciones políticas, los medios de mayor difusión y los partidos mayoritarios atribuyen el endeudamiento al comportamiento supuestamente irresponsable de las familias, de las pequeñas y medianas empresas (las grandes tienen ya más dinero de lo que necesitan para invertir) y del Estado. Es lo que se llama en inglés, el “victim blaming”, es decir responsabilizar a la víctima de su propia tragedia.
En tal argumentación se ignoran y/u ocultan varios hechos. El endeudamiento de las familias se debe a la disminución de su capacidad adquisitiva, resultado del descenso de las rentas del trabajo como porcentaje de la renta total del país, descenso que ha sido mucho más acentuado durante los últimos años debido a las reformas laborales y a la disminución salarial que tales reformas intentaron y alcanzaron exitosamente.
El endeudamiento de las medianas y pequeñas empresas se debe, en parte, al descenso de la demanda de sus productos y servicios, consecuencia de la disminución de la capacidad adquisitiva de las clases populares y también a la gran carestía del crédito, resultado de la desviación de la actividad crediticia de la banca hacia actividades especulativas más rentables como las inversiones inmobiliarias, habiéndose establecido el maridaje banca-sector inmobiliario que llevó al desastre.
El endeudamiento del estado se debe a las políticas fiscales regresivas que han beneficiado sistemáticamente a las rentas del capital y a las rentas superiores a costa de las rentas del trabajo. Esta regresividad explica la gran pobreza del estado (los ingresos al estado español son los más bajos de la UE-15, un 31% del PIB, comparado con un 44% en el promedio de la UE-15 y un 54% en Suecia). Y este problema se acentuó todavía más mediante las reformas fiscales regresivas aprobadas en el momento de expansión económica (estimulada por la burbuja inmobiliaria). Así, como resultado de la reforma tributaria del 2006, el estado dejó de recoger en 2008 19.600 millones de euros (según los datos del Servicio de Estudios y Estadísticas Fiscales del Ministerio de Economía y Finanzas). Los impuestos sobre el capital descendieron un 39% y los de las rentas superiores un 11%.
España no se hubiera endeudado tanto si hubiera tenido un sistema tributario más justo y más avanzado. La bajada de impuestos explica que el estado tuviera que pedir prestado a los bancos para cubrir el agujero creado en sus arcas precisamente como consecuencia de la bajada de impuestos a las rentas del capital y rentas superiores. Como resultado de esta situación, el estado, además de bajarles los impuestos a los súper ricos, ahora les paga unos intereses muy altos, a través de los bancos, por los bonos que han comprado con el dinero conseguido en los recortes de impuestos. Otro negocio más que redondo, para el beneficio primordialmente de lo que se llamaba burguesía financiera y los súper ricos.
Pero esta enorme necesidad de endeudamiento fue una gran golosina, no sólo para la banca española sino también para la banca europea y, muy en especial, la banca alemana. De ahí que la banca alemana tenga hoy casi 200.000 millones de euros prestados en el territorio español, tanto en deuda pública como privada. Y está hoy muy preocupada pues el estallido de la burbuja inmobiliaria (a la que contribuyó en gran medida a que se inflara) puede arrasar toda la banca, incluida la alemana.
El llamado rescate al sistema bancario
Lo cual me lleva al segundo hecho acaecido el 28 de septiembre. La decisión del gobierno español de pedir el rescate a la banca, mediante el préstamo de 40.000 millones de euros (casi la misma cifra que el estado español tendrá que pagar a la banca por la deuda), para asegurarse lo que se llama “la viabilidad del sistema bancario español”, a lo que tendría que haberse añadido “y de la banca alemana”. Es decir que el estado pide dinero (que tendrá que devolver el propio estado, pagado por el ciudadano español) a las autoridades de la eurozona, donde la banca alemana es muy influyente, para ayudar a la banca, asegurándose así que no quiebre y que se pague a la banca alemana (entre otras). Como bien dijo el asesor económico al gobierno alemán, el Sr. Peter Bofinger, en su comentario sobre la aprobación de 100.000 millones de euros para el rescate a la banca española “Esta ayuda no es a estos países en problemas (como España) sino a nuestros propios bancos que poseen una gran cantidad de deuda privada en estos países”.
Las condiciones leoninas del rescate: el presupuesto del Estado
Este rescate se hace en condiciones leoninas que tendrán que pagar las clases populares a base de enormes sacrificios y recortes, incluidos los recortes que recoge el presupuesto propuesto por el gobierno el día 27 de septiembre, el tercer hecho digno de mención. La falta de medidas de protección de la capacidad adquisitiva de los pensionistas y de los desempleados es un ejemplo más de la insensibilidad social del presupuesto que aparece con toda intensidad en los recortes de gasto público social y disminución muy notable de la protección social. Su brutalidad queda demostrada en que incluso la Troika indicó que las medidas tomadas por el gobierno iban incluso más allá de lo que la propia Troika les exigía. El gobierno español ha sido siempre el alumno aventajado del establishment neoliberal que domina las estructuras de la gobernanza de la eurozona.
Y todas estas políticas se presentan como las únicas posibles, negando y ocultando la evidencia fácilmente accesible de que sí las hay. El BCE podría actuar, por ejemplo, como un banco central, con el objetivo de estimular la economía y no sólo controlar la inflación. El estado español podría haber tenido ya en anteriores presupuestos y en los actuales una política fiscal mucho más progresiva, de manera que en lugar de recortar las pensiones (para conseguir 1.200 millones de euros) podría haber mantenido el impuesto de patrimonio (consiguiendo 2.100 millones) o anulado la bajada del impuesto de sucesiones (consiguiendo 2.552 millones) o anulado la bajada de impuestos a las personas que ingresen más de 120.000 euros al año (consiguiendo 2.500 millones). O en lugar de recortar 6.000 millones en sanidad, podrían haber anulado la bajada del impuesto de sociedades de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (y que representan sólo el 0,12% de todas las empresas), consiguiendo con ello 5.300 millones.
O en lugar de recortar 200 millones a los servicios de atención a las personas con dependencias, podrían haber eliminado el subsidio del estado a la Iglesia Católica para que enseñe religión católica en las escuelas públicas del estado. Y así una larga, larga lista mostrando que sí que hay alternativas, como Juan Torres, Alberto Garzón y yo hemos documentado en el libro Hay alternativas.
Y el estado español podría dejar colapsar bancos en España (Bankia es un caso claro), estableciendo bancas públicas o subvencionando cooperativas de crédito que lo garanticen. El rescate financiero es una ayuda más a la banca y a las rentas superiores que son los mayores accionistas de tales bancos, sin que se garantice el crédito. Hoy el obstáculo mayor al ofrecimiento de crédito es la banca, cuyo poder en España es único en la UE y en la OCDE. Lo que ocurre con los desahucios es un escándalo sin paralelo en otros países.
Estos tres hechos ocurridos al final de septiembre son indicadores del enorme poder de una minoría que está consiguiendo lo que siempre desearon: la destrucción de los sindicatos, la eliminación de la protección social, la bajada de salarios y la desaparición del estado del bienestar.
Permítanme que añada otro hecho digno de mención. El cuarto hecho: las movilizaciones del movimiento 15-M y otros movimientos para denunciar al Congreso, en Madrid. Fue sabio de este movimiento renunciar a la ocupación del congreso. Pero fue digno de ser aplaudido que intentaran denunciar lo que estaba ocurriendo dentro de él, pues los otros tres hechos son un indicador de la violación a la democracia que está ocurriendo en España. Ninguna de tales políticas traducidas en aquellos tres hechos tiene un mandato popular. Hoy, la mayoría del Congreso es un instrumento que claramente ni representa ni está al servicio de la mayoría de la población española. Sus políticas no han sido aprobadas por la ciudadanía española. No son los que se manifiestan los que están atacando a la democracia sino los que están dentro (refiriéndome a los partidos que están aprobando tales políticas sin mandato popular) que están violando la democracia.

Comunicado de ATTAC sobre los recientes sucesos del 25S

Attac España exige el sobreseimiento de los cargos de los detenidos del 25S y el cese de los responsables policiales y políticos

En un ejercicio de soberbia y completo autismo, el 25 de septiembre de 2012 se blindaron las Cortes para no tener que escuchar de cerca los lamentos de un pueblo que día a día va muriendo en sus esperanzas de vivir en una sociedad más justa y más libre, mientras que se prestan oídos y caudales a las peticiones, cuando no exigencias, de los poderosos (bancos, empresas de automóviles, constructoras, intereses extranjeros) que se apropian de nuestro futuro.

Las personas que en ejercicio de su libertad asistieron a las manifestaciones creían garantizada su seguridad por un despliegue de fuerzas policiales, que en lugar de actuar como esa policía democrática de servicio al ciudadano, se comportó como el aparato de represión de un estado autoritario. Las imágenes que circulan y que no han podido ser censuradas, dan buena muestra de la desproporcionada actuación policial la noche del 25S en la plaza de Neptuno y Atocha.

Responder con una brutal represión policial a las pacíficas movilizaciones ciudadanas, no puede quedar impune. Es ineludible una investigación a fondo de los sucedido que desenmascare a los provocadores infiltrados y saque a la luz las órdenes dadas por la autoridades gubernativas y luego aplicadas por los mandos policiales. Este gobierno tendrá que responder sobre qué amenaza ve en que la ciudadanía pacíficamente reclame estos ideales para tener que desplegar más de 1200 antidisturbios, fortificar el Congreso y ordenara el apaleamiento a cientos de personas.

Estamos asistiendo de hecho a una escalada de violencia que se inició con la represión preventiva contra compañeros de la PAH durante el 15S y siguió con el encausamiento de otros 8 por delito de sedición en la Audiencia, acusados de formar parte de la Coordinadora 25S que organizaba un acto de repulsa totalmente pacífico

El jueves 27 han sido puestos en libertad los 34 detenidos, entre los que se encontraba nuestro compañero Miguel Quinteiro de Attac Galicia, pero una vez conseguida su liberación, desde Attac España queremos exigir el inmediato sobreseimiento de todos los cargos que se les imputan, pues estas valientes personas se limitaron el 25S a ejercer su derecho constitucional de manifestarse, para reclamar simplemente democracia y justicia, y ello en un momento en el que el gobierno español no hace sino acatar sumisamente los dictacks de instancias no democráticas, como es la troika (CE, BCE y FMI), aplicándose en un desmantelamiento suicida de los servicios públicos que no van a acabar con la crisis pero si con la democracia.

Attac España, al tiempo que exige responsabilidades políticas por lo sucedido, empezando por el cese del Director General de la Policía y continuando por el de la Delegada de Gobierno en Madrid, llama a la ciudadanía a continuar movilizándose y organizándose desde los diferentes análisis y enfoques para, de forma pacifica, oponernos a las políticas neoliberales, e insta a las organizaciones sociales y políticas a iniciar procesos encaminados a generar espacios de convergencia anti-neoliberales que nos permitan librarnos del sometimiento por parte de los agentes financieros y sus cómplices en los gobiernos.

28 de septiembre 2012

miércoles, 26 de septiembre de 2012

El nacionalismo de los de arriba y el de los de abajo

Publicado en Diario del Aire el 27 de septiembre 
Publicado en ATTAC Mallorca el 27 de septiembre 
Publicado en ATTAC España el 29 de septiembre

Desde hace unas semanas, los nacionalismos ibéricos andan especialmente enfrentados y enconados. Por ejemplo, el 11 de septiembre pasado, con motivo de la celebración de la Díada catalana, hubo una gran manifestación popular en Barcelona, aunque quedan también pendientes las elecciones vascas el 21-O. Sin embargo, desde hace siglos el nacionalismo dominante ha sido el “español”, que dice hundir sus raíces en Leovigildo, Pelayo, el Capitán Trueno, los Reyes Católicos e incluso la bendición misma del único dios verdadero.
El nacionalismo hispano llegó a su cénit con la dictadura del “Caudillo de España por la Gracia de Dios”, que reprimió fieramente cualquier asomo de otro nacionalismo, prohibió sus lenguas, enseñas y tradiciones, y encauzó todo lo hispánicamente correcto bajo el sacro palio del Frente de Juventudes, la Sección Femenina y el Movimiento Nacional, cuyos principios juró guardar y hacer guardar el actual Jefe del Estado español, continuador además de la saga de los Borbones.
En el horizonte de España hemos visto durante mucho tiempo juntos y enhiestos el toro de Osborne y el más apodíctico de los axiomas visigóticos: la supremacía española, con una larga experiencia de transitar por el imperio hacia dios, sobre lo luso, lo catalán, lo gallego, lo aragonés, lo vasco, lo andaluz, lo extremeño y sobre todo lo que se le pusiera por delante.
No contento con ello, el nacionalismo hispánico combatió, reconquistó y expulsó a judíos y a sarracenos, a protestantes y humanistas, a disidentes, en fin, en general, así como también reprimió, exilió, prohibió, quemó, encarceló y asesinó a comunistas, socialistas, anarquistas, separatistas, masones y republicanos díscolos en general. Asombrosamente, ese mismo nacionalismo pretende persuadir ahora de que el himno, la bandera, y demás emblemas identitarios son de todos. Sin embargo, muchos y muchas no lo ven ni lo sienten así, por mucha hiperbandera que ponga Esperanza Aguirre en la madrileña plaza de Colón o por mucho que suba el volumen de la megafonía del estadio cuando Satán consigue que juegue una final de fútbol (con los Borbones delante) un equipo catalán versus uno vasco.
No obstante, todo este asunto es asimismo, en cierto modo, una redomada tomadura de pelo: desde los visigodos convertidos y los concilios de Toledo, pasando por los Reyes Católicos, los Austrias y los Borbones, y llegando hasta nuestros días, una buena parte del pueblo sigue pasando penuria y estrechez, carece de trabajo, de vivienda digna, y contempla como la clase acomodada y alta vive cada vez mejor, mientras la clase trabajadora es cíclica y sistemáticamente acosada en su bienestar y sus derechos conseguidos en muchos años de lucha.
Los braceros andaluces y extremeños siguen pidiendo tierra y trabajo, ocupando y revindicando que se hagan realidad sus derechos más primarios. Los obreros catalanes, valencianos, castellanos, cántabros, vascos o aragoneses ven cercenado su derecho al trabajo digno. La ciudadanía ibérica en general se pregunta si los hijos de sus hijos sabrán aún qué es eso del derecho a la educación universal, pública, laica y gratuita, a la sanidad pública y universal de calidad, a la jubilación digna, a la jornada laboral de cinco días…
Cuando en la península ibérica y el mundo entero se luchaba hace unas décadas por la justicia, la libertad, el bienestar y la paz, el adversario era la dictadura y la clase dominante que explotaba a la clase trabajadora. Cantábamos La Internacional donde decíamos (dejémoslo en francés para evitar herir susceptibilidades), a demain, l’Internationale sera le genre humain, les damnés de la terre, les forçats de la faim, le monde va changer de base, le salut commun, le grand parti des travailleurs…
Ahora se vive mucho mejor en territorio ibérico y los medios de comunicación, en buena parte en manos de la derecha, inoculan el miedo a perder lo que se tiene o el deseo de mejorar sin compañías molestas. Si no estuviésemos tan condicionados por la miopía y la presbicia, caeríamos en la cuenta de que las grandes empresas financieras y de producción no conocen de otra cosa que ganar a dinero, mucho dinero, a costa de todos los demás, gallegos, vascos, aragoneses, canarios, catalanes, andaluces, castellanos y todos los demás.
El derecho de autodeterminación y el derecho a decidir de un pueblo es claro. Para cada persona es un derecho y una obligación decidir, pues, de lo contrario, no subsistiría o se agostaría. De hecho, buena parte de los males del mundo proviene de lo poco que se decide personalmente y lo mucho que deciden otros por los demás.  
Dicho, conviene también recordar un poema de Bertolt Brecht: "el nacionalismo de los de arriba sirve a los de arriba. El nacionalismo de los de abajo sirve también a los de arriba. El nacionalismo, cuando los pobres lo llevan dentro, no mejora: es un absurdo total”.

Los mahometanos están enfadados


Publicado en El Periodico de Aragón
Publicado en ATTAC España el 1 de octubre

Éramos pocos y parió la abuela. A la película de un cristiano copto norteamericano en la que se denigra al Islam y al profeta Mahoma, le ha sucedido en unos días un número de la revista francesa Charlie Hebdo dedicado satíricamente a Mahoma. La reacción en numerosos países islámicos no se ha hecho esperar, con el consiguiente asalto a embajadas y empresas occidentales, manifestaciones multitudinarias e incluso la muerte de algunas personas, entre ellas, el embajador estadounidense en Libia.
A veces, el ser humano parece no querer aprender y tropieza una y otra vez en la misma piedra. En su libro Psicología de masas del fascismo, Wilhelm Reich explica como la gente, especialmente en situación de depresión económica o social, compensa su frustración siguiendo visceralmente a un líder y a una causa que otorga identidad dentro de un colectivo y contra un enemigo, presentado como la fuente del mal y de sus males. La historia está repleta de movimientos de masas en torno a un caudillo liberador que propugna una batalla sin cuartel contra el adversario, siempre malvado. En ese caldo de cultivo, el fascismo está servido.
También en el mundo islámico abundan las personas que responden a los rasgos descritos por Reich y están dispuestas a reparar por cualquier medio lo que consideran inaceptablemente sacrílego. Si su fe estuviese enraizada en su verdadera identidad personal, ningún infiel tendría para ellas la capacidad de dañar la imagen de su profeta, pues quedaría fuera del alcance de las palabras y las acciones humanas. En tal caso, estaríamos hablando de pura y simple religión. Sin embargo, cuando una religión conlleva, de hecho, la automática reacción indignada de una turba, se corre el riesgo de quedar a merced de la más alienante ideología religiosa.
La intransigencia se hace especialmente incisiva en una teocracia. Allí, la razón y la libertad de conciencia no tienen cabida, pues se está a merced de unos principios y unas máximas morales supuestamente venidos de lo alto, destinados a un determinado pueblo elegido y en manos de una casta clerical que rige con mano de hierro la vida y la sociedad. Un régimen teocrático reprime o elimina al disidente, censura cuanto no se ajusta a los cánones oficiales y rechaza la libertad de conciencia, quedando además anulados los grupos considerados más débiles o impuros de la sociedad, principalmente las mujeres.
Nos hemos enterado con estupor de que, en medio de las protestas existentes estos días en el mundo islámico, el Gobierno paquistaní declaraba al pasado viernes "día especial del amor al profeta Mahoma”, equiparándose así a los días más negros del nacionalcatolicismo hispano, en cuya cúspide estaba Franco, “Caudillo de España por la Gracia de Dios”, mientras las cárceles españolas estaban repletas de ateos, masones, comunistas y librepensadores en general.
Llama la atención sobremanera que una caricatura de Mahoma o un libro considerado vejatorio del Islam lleve a la calle violentamente a grandes multitudes de creyentes musulmanes, pero que pocos de ellos se avengan a reconocer y denunciar, por ejemplo, la situación de la mujer en la sociedad donde viven, la concertación de casamientos de niñas desde su más tierna infancia con el consiguiente sufrimiento que eso suele acarrear o su lapidación en caso de adulterio, si bien todo eso les importe poco, de hecho, a las grandes potencias occidentales y a sus intereses económicos y estratégicos.
Lo más desalentador de los países teocráticos islámicos no radica en sus brotes de violencia, sino en la cerrazón mental e institucional a cualquier planteamiento que contradiga al Corán o al código de conducta de la Sharia. Desde el Humanismo y el Renacimiento, pasando por el racionalismo, la Ilustración y el liberalismo y llegando al respeto a la razón, la ciencia, la libertad de conciencia  y a un marco de convivencia laico, común a toda la ciudadanía, en algunas partes del mundo cada vez hay menos cabida para postulados teocráticos, explícitos o larvados, por mucho que protesten y pataleen las iglesias, antaño en abierta y plena connivencia con el poder político y económico.
En el mundo islámico, en cambio, sus élites rebosan del dinero fácil proveniente de su subsuelo, y el poder se halla muy cómodo conservando un status quo que convierte al ciudadano en fervoroso creyente cuyo faro principal es un libro que contiene la palabra “eterna e increada” de Alá revelada a Mahoma en la lengua sagrada árabe mediante el ángel Gabriel y cuyo original está en el paraíso celestial de Alá.
Algunos clérigos musulmanes afincados en Europa muestran su desacuerdo tanto con las caricaturas de Mahoma como también con la violencia habida en muchos países islámicos, cuyos clérigos y dirigentes, sin embargo, no solo no se oponen a tal violencia, sino que a menudo parecen alentarla. Lagarto, lagarto…




miércoles, 19 de septiembre de 2012

Gracias, camarada

Una buena mezcla de gratitud y tristeza tengo por el fallecimiento de Carrillo. Apuré mil veces y hasta la última gota el Manifiesto-Programa del PCE (que aún conservo), su Eurocomunismo y Estado (que también conservo)...
Sí camarada, comunismo, el verdadero comunismo, es libertad.

martes, 18 de septiembre de 2012

La presbicia borbónica

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 Publicado en El Periódico de Aragón el 19 de septiembre de 2012
Publicado en ATTAC España el 22 de septiembre de 2012

El viernes pasado pudimos ver a las hijas de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz en su primer día escolar en el colegio Santa María de los Rosales, donde había estudiado Felipe, compartiendo pupitre con lo más granado de la aristocracia y la burguesía de finales de los 70. Al día siguiente, sábado, sindicatos y más de doscientas asociaciones civiles o profesionales inundaban las calles de Madrid bajo el lema Quieren arruinar el país. Hay que impedirlo, en protesta contra el recorte sistemático de los servicios sociales, del estado de bienestar y de numerosos derechos fundamentales.
Quienes integran y ostentan la Casa del actual Jefe del Estado parecen no enterarse del país en que viven y les da de comer, y viven dentro de una arcaica campana de cristal, donde el rey ha tocado fondo en el descrédito de la ciudadanía y Felipe y Letizia ocupan las páginas de la prensa del corazón y presiden regularmente actos institucionales de cartón piedra.
Por mucho que el ministro Wert pretenda hacer del sistema educativo una carrera continua de obstáculos/reválidas, en la que tienen blindada la formación los hijos de los que más tienen, los tocados por la diosa Excelencia y el alumnado de los colegios unisex del Opus Dei y Cía., la escuela no solo debe impartir contenidos y asignaturas, pues uno de sus cometidos principales es formar en la vida y para la vida, para lo cual es imprescindible la relación cotidiana con los compañeros y las compañeras de clase.
Dime no sólo qué, sino con quién aprendes, y te diré quién eres. Pues bien, continuando con una “tradición” que pagamos todos, también Leonor de Todos los Santos de Borbón Ortiz y Sofía de Todos los Santos de Borbón Ortiz conocerán en el patio de su colegio exclusivamente a los hijos de familias acomodadas o famosillas. Con su impoluto uniforme colegial, aprenderán algún día, consultando el diccionario, qué es un inmigrante, un marginal o una escuela pública, pero quizá nunca se enteren de que en 2012 muchos niños llevan la comida en una tartera o que han caído en barrena las becas de comedor, de libros o de matriculación, a la vez que desciende el número de profesores y asciende el número de alumnos por aula.
Su abuelo, Juan Carlos, recibió asimismo una formación adecuada a la vida que le esperaba, según los designios del caudillo Franco: tras acabar el bachillerato, fue ocupando camas y mesas de la Academia General Militar de Zaragoza, la Escuela Naval Militar y la Academia General del Aire, para redondear el currículum prestando ante las Cortes franquistas juramento de guardar y hacer guardar las Leyes Fundamentales del Reino y los principios del Movimiento Nacional, lo que le habilitó como sucesor de Franco a título de rey, en virtud de una Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947.
Felipe, también se zambulló sucesivamente en las aguas de las mismas Academias Militares que su padre. Después se formó en Derecho en la Autónoma de Madrid y cursó un Master en Relaciones Internacionales en la universidad de Georgetown, que posteriormente tuvo el honor de contar con José María Aznar como profesor. Felipe, fiel a sus raíces, preside la Fundación Paideia, propietaria del colegio que acoge ahora a sus hijas, y de laque no hay forma de enterarse de su identidad, ideario y objetivos básicos ni tampoco de su web o teléfono de contacto.
Tampoco hay forma de saber de primera mano de qué  va el colegio de las infantas, cuyo sitio web está sospechosamente “en construcción” desde hace mucho tiempo. No obstante, Felipe está acostumbrado a codearse con la gente de abolengo y alcurnia ya desde su infancia colegial, en la que conoció a la crème de la crème de la aristocracia y del franquismo selecto. Ahora, también sus hijas tienen garantizado el no contacto con el populacho.
Los duques de Palma, sin embargo, sabedores expertos de la importancia de bajar a la tierra para medrar y lucrarse con holgura, han preferido que sus cuatro hijos (Juan Valentín de Todos los Santos, Pablo Nicolás Sebastián de Todos los Santos, Miguel de Todos los Santos e Irene de Todos los Santos) fueran al Liceo Francés, aunque después su formación ha derivado en anglosajona, debido al esforzado trabajo del padre de familia, Iñaki, como consejero y presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica Latinoamérica y Estados Unidos, lo que obligó a toda la familia a trasladarse a Washington D.C. por el módico sueldo anual de un millón de euros.
Milan Kundera describe así en La inmortalidad a uno de sus personajes: “Cuando pasaba junto a ellos, aunque estuvieran apenas a dos o tres metros, no los veía. Padecía de presbicia espiritual”.  O sea, como los Borbones.



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martes, 11 de septiembre de 2012

Muertos solos y abandonados


Publicado en El Periódico de Aragón

El domingo pasado informaba EL PERIÓDICO DE ARAGÓN de que más de veinte personas, la mayoría ancianas, han muerto solas en sus casas durante el mes de agosto y los primeros días de septiembre en Zaragoza (cabe preguntarse cuantos centenares de personas más murieron en condiciones similares solo en España). La realidad a la que alude Rajoy como culpable de la crisis no reside tanto en los mercados, la prima de riesgo o las condiciones del rescate, cuanto en el lapso entre el primero y el último estertor de esos solitarios ancianos abandonados.
No tuvieron oportunidad de pedir auxilio, de musitar un último adiós a un ser querido o sentir un quedo beso en su frente. Su último mensaje fue solo una hosca prueba de su desventura: un buzón cada vez más lleno de papeles publicitarios, unas persianas en la misma posición durante días, un mal olor harto sospechoso. Mientras leía la noticia, iba deseándoles a todos y a cada uno el final corto y dulce que apenas conocieron en vida, una gratificante centella liberadora en su conciencia, un último suspiro de alivio y descanso.
Me acordé de inmediato también de tantos politicastros que estrangulan servicios públicos de primaria necesidad, que mal gestionan la ley de dependencia con la misma futilidad que portan en sus almas. Han recortado el 21% en educación y cultura, el 25% en ayudas a la investigación, el 65% en ayuda al desarrollo, pero solo el 9% en ese desvariado eufemismo llamado “Defensa”. A cada ciudadano nos corresponden 368 euros para costear el gasto militar anual y a cada uno de los veintitantos fallecidos solos en sus casas el mes pasado en Zaragoza también le correspondía 368 euros, que aumentaron hace unos días al aprobar el Consejo de Ministros un crédito extraordinario de 1.782 millones de euros para pagar las deudas contraídas por compra de armamento (entre 27.000 y 30.000 millones de euros). Como es sabido, Pedro Morenés presidía antes de ser nombrado ministro de Defensa varias empresas de construcción y venta de armamento.
España es un país donde la muerte cruel de animales ante miles de personas se convierte en fiesta nacional o rutilantes tradiciones locales, donde histriónicos soldados pagados con el dinero de todos se declaran novios de la muerte, donde la ciudad de Zaragoza aún tiene dedicada una calle al general franquista Millán Astray, que profirió en Salamanca el “necrófilo e insensato” grito "¡Viva la muerte!", contestado dignamente por Miguel de Unamuno, donde perviven en el escudo de Aragón cuatro cabezas degolladas de moros…
Ese mismo domingo, leíamos en este mismo diario que Anna Soubry, ministra británica de Sanidad, pide legalizar el suicidio médicamente asistido o el derecho de cada persona a decidir libre y responsablemente el momento y la forma de acabar su vida, pues le parece “atroz, ridícula y espantosa” una legislación que obliga a una persona a tener que viajar al extranjero para ello. Sobre muchos países europeos, incluida España, sobrevuelan prejuicios ideológicos que llevan a calificar asombrosamente como triunfo leyes canijas sobre muerte digna, cautivas de los dictados morales de algunas confesiones religiosas, especialmente la católica.
Frente a ello, cabe ante todo vindicar la dignidad de toda vida y de toda muerte, incluidas las de esas veinte personas muertas solas en Zaragoza. Es difícil morir bien si se vive mal. Es un acto de hipocresía social hablar de muerte digna si no se está dispuesto a emplear todos los medios y empeñar todas las fuerzas en hacer la vida digna. De hecho, me siento indigno cada vez que se me hacen presentes las decenas de miles de seres humanos que viven y mueren cada día indignamente en el mismo planeta que habito.
Sin conciencia alguna (no solo moral, sino simplemente mental) de lo que van perpetrando diariamente, deciden nuestros gobernantes, guiados sumisamente a su vez por los señores del dinero, las finanzas, la especulación, las armas y el poder en general, que viven magníficamente en sus inmaculados fanales de la acumulación y la explotación,.
La realidad de la crisis son sus consecuencias directas sobre los estratos más débiles y abandonados de la población. Mientras unos pocos hablan de salvar o no el euro, otros muchos a duras penas sobreviven en la soledad, la falta de recursos mínimos, el deterioro físico y anímico, hasta llegar a la indignidad de una vida indigente y una muerte rodeada de dolorosas incógnitas, que solo unos cuantos bomberos descubren al cabo de unos días con un espanto renovado en cada nuevo caso. 

Quiero, en fin, rendir un homenaje de cariño a la memoria de esa veintena de muertos solitarios, glosando unos versos de Rudyard Kipling: que nadie viva muriendo irremediablemente, pues un ser humano solo admite vivir y morir con dignidad. Así puede también sonreír cuando llega la muerte, pues en ese momento sabrá que muere amando serenamente la vida.




Sobre el manotazo regio

Editado en y por http://comunidades.lne.es/blogs/luis_arias_arguellesmeres/sobre_el_manotazo_regio-7203.html

Proclamamos una vez más la majestad de nuestra República, la inquebrantable voluntad de nuestro civismo y la permanencia de las glorias españolas cifradas en sus instituciones libremente dadas por la nación. (Azaña)


Llegará el día en que se hablará con asombro de un tiempo y un país en el que gran parte de la prensa libre y la izquierda de siglas adoptaron una actitud cortesana difícilmente comprensible en lo que se supone que es un Estado democrático. Llegará el día en que muchos se pregunten por qué se aceptó con tanta sumisión que el sucesor de Franco en la Jefatura del Estado se mantuviera en ella durante décadas sin el refuerzo no ya de un plebiscito, sino ni tan siquiera de un debate libre, sin que la forma de Gobierno fuese un asunto tabú. Llegará el día en que no resulte fácil entender por qué una supuesta democracia no reivindicó la memoria de quienes tuvieron que abandonar su país por razones políticas. Llegará el día -y creo que no está muy lejano- en el que la transición no sea un mito, y se perciba con nitidez y sin prejuicios que lo que se hizo tras la muerte de Franco fue una especie de repetición -mutatis mutandis- de la Restauración canovista, con su bipartidismo y caciquismo en lo político. Y que la izquierda de siglas aceptó ese juego. Llegará el día en el que resulte muy difícil explicar que los grandes partidos no se pronunciasen sobre determinados lances. Pongamos como ejemplo el reciente episodio que tuvo como protagonistas al Monarca y a su chófer, lance que viene produciendo hilaridad, pero que deja perplejos a quienes se preguntan qué es lo que está pasando en este país.
Imagine el lector por un momento que hubiese documentos gráficos que plasmasen que Rajoy o Rubalcaba se comportasen de esa guisa con su chófer. La catarata de declaraciones sería arrolladora, y los calificativos, inequívocos. Y, sin embargo, la España oficial, incluidos grandes partidos y sindicatos, no se pronuncia al respecto. Y, aun así, lo cierto es que hay constancia de lo sucedido en una ciudadanía, atónita y crispada, que ve que, en la España oficial, todo el mundo pierde, como poco, los nervios.
Más allá de los chascarrillos y del humor facilón, alguien debería preguntarse si es de recibo que se trate de ese modo a un ciudadano en el ejercicio de su trabajo. Y alguien debería preguntarse también la relación que aconteceres así pueden guardar con un desprestigio que, por méritos propios, va en aumento, tal y como lo atestiguaba una encuesta que publicó recientemente un diario nacional, muy monárquico, por cierto, cuyos resultados daban cuenta del aumento creciente de ciudadanos que, llegado el caso, se pronunciarían por la República. Y el referido aumento es muy grande en los últimos quince años, el período que, al decir de Ortega, marca el tiempo de mando de una generación.
Y, por otro lado, cabe pensar que los grandes partidos empiezan a ser conscientes de que la opción republicana podría ir mucho más allá de un cambio en la Jefatura del Estado, es decir, que implicaría, como ocurrió en su momento, una regeneración política de arriba abajo y de abajo arriba, que no les dejaría mucho margen a los dos partidos turnantes de esta segunda Restauración borbónica.
La desafección y el desapego ciudadanos abarcan hoy, como hace cien años, a lo que Ortega llamaría en 1914 «la España oficial», una España oficial con políticos cada vez más mediocres y con una Monarquía que no pasa precisamente por su mejor momento.
En un país como éste, donde los dos grandes partidos vienen demostrando de continuo que son parte importante del problema pero que están muy lejos de ser la solución, la Monarquía no es ajena a escandaleras mediáticas y al desprestigio. Y, se quiera o no, ya ha dejado de ser intocable.
Lo que queda es un largo camino para el debate. Y para la regeneración, que nunca saldrá de la podredumbre de un bipartidismo que tanto contribuyó a arruinar el país, tanto por sus corruptelas y abusivos privilegios como también por su ineficiencia y creciente mediocridad.
La pregunta retórica más importante del momento es si cabe creer que la Monarquía puede seguir intacta en tanto sus escuderos más fieles, esto es, los dos grandes partidos con sus respectivas impedimentas mediáticas, viven merecidamente las horas más bajas desde la transición a esta parte. Añádase a ello que hay comportamientos y lances que, por sí solos, son nocivos para la institución a la que se dice representar.

LOS PARAÍSOS FISCALES Y LA BANCA EN LA SOMBRA ¿Pagará tributo Rajoy a Suiza?

Desde el pasado julio, la Audiencia Nacional tiene abierto un procedimiento de extradición del ingeniero informático Hervé Falciani de nacionalidad monegasca y ex empleado del banco global HSBC en Ginebra que por motivos altruistas o por simple interés crematístico, acumuló en su portátil datos personales de 130,000 cuentas bancarias secretas, la lista Falciani para los medios, lo que le obligó al abandono de Suiza y de su empleo. Dado que su detención en territorio español se debió a una orden cursada a la Interpol por la Confederación Helvética, está planteada la interrogante sobre si el gobierno de Rajoy entregará a Suiza a quien ha  prestado un gran servicio a Europa y en particular a España, aportándole una información valiosa que ha permitido recaudar unos 6000 millones de euros. Por lo cual, dado el tradicional comportamiento pirata del país alpino, desde aquí nos unimos a la campaña promovida por ATTAC para que Hervé Falciani sea liberado y al mismo tiempo le sean reconocidos los servicios prestados a la Hacienda Española y a Europa. (http://www.attacmadrid.org/?p=7521)


Aparte de las razones jurídicas que las hay, como asunto de decisión política las motivaciones para denegar la extradición solicitada son muchas y contundentes, comenzando por la deslealtad reiterada de la Confederación helvética hacia sus socios europeos en las últimas décadas, sobre todo. Por ejemplo, en Bruselas reconocen que Suiza incumple sistemáticamente el espíritu y a menudo la letra de los convenios de intercambio de información fiscal, suscritos en aplicación de la directiva europea de 2003 sobre fiscalidad del ahorro particular, que le obligan a aplicar una retención tributaria sobre las rentas de los capitales  propiedad de nacionales de países de la UE, siguiendo una escala que llegaba a un 35 % % a partir de 2011; con la obligación de transferir el 75 % de la recaudación obtenida por esas retenciones a las autoridades fiscales del Estado miembro donde resida el titular de las rentas gravadas.

Sin embargo, a estas alturas: ¿quien conoce cuál ha sido la cuantía anual de esa retención correspondiente a fondos de españoles en cuentas bancarias suizas? Si el gobierno español dispone de esa información tributaria debería hacerla pública y si no la tiene, debería reclamársela a Suiza y a todos los demás paraísos fiscales vinculados por esos convenios internacionales que España suscribió y de los que tanta propaganda se hizo en su momento.
 
Tras los acuerdos del G-20 en Londres de abril de 2009, Suiza hizo público en televisión una declaración de su ministro de hacienda subrayando que ningún convenio internacional afectaría a su secreto bancario que era intocable. Pero el gobierno de Zarkozy pensaba que iba a horadar ese secreto bancario, al lograr la negociación del convenio fiscal bilateral más avanzado jamás logrado con Suiza. Pero cuando el gobierno francés se hizo con la lista Falciani, las autoridades suizas protestaron y pusieron tales pegas sobre el texto acordado que se detuvo el proceso de ratificación de ese convenio ya negociado y firmado en 2009, planteando su renegociación. Y ante el fracaso de Zarkozy frente a Suiza, para salvar la cara el lunes 15 de febrero de 2010 el gobierno francés publicaba un decreto que recogía una lista de paraísos fiscales de solo 18 países, todos ellos países y territorios de escaso relieve financiero.

Más aún, Francia repartió la información de la lista Falciani entre sus socios europeos implicados, en la que aparecieron nombres famosos con historias que han llenado páginas en la prensa. Entre los miles de nombres, estaba la mujer más rica de Francia, Liliane Bettencourt, propietaria de la marca de perfumes L´Oreal, y Arlette Ricci, la heredera de la marca Nina Ricci; de España, los banqueros Emilio Botín y su hija Patricia Botin con cuentas en Suiza desde los años treinta; de Italia, el modisto Valentino, el joyero Bulgari y la esposa del patrón de la fórmula Uno Flavio Briatore, etc. Aunque  pagaron determinadas cantidades adeudadas, las benevolentes legislaciones permitieron que ninguno de estos personajes fuera a la cárcel ni tuviera tampoco la sanción social que se merecen por defraudar a un Estado que paga su seguridad y la de sus negocios con cargo al resto de los ciudadanos.

Sin embargo, tras la crisis del sistema financiero global, paradójicamente Suiza ha salido reforzada políticamente, como demuestran los relatos y datos  en mi libro El casino que nos gobierna (Clave Intelectual, 2012). Y si los activos de extranjeros en los bancos suizos alcanzaban casi el billón de dólares antes del comienzo de la crisis, según la Oficina estadounidense contra el narcotráfico, actualmente han crecido de modo muy importante. Y todo apunta que desde que arrancó la crisis financiera en Wall Street, se han incrementado esos activos extranjeros  probablemente en un 100 %, aunque desconozcamos la cifra global exacta; pero  como país refugio para las grandes fortunas la crisis de la deuda soberana ha supuesto el incremento del cambio del franco suizo frente al euro y al dólar y el reforzamiento de la moneda alpina.

En unos años de bajada de los ingresos públicos, de políticas duras de recortes sociales y de aumento descarado del gran fraude y la evasión fiscal en España, al escándalo de la amnistía fiscal en curso (que favorece la repatriación de fondos españoles en Suiza) añadiría un ultraje a la conciencia ciudadana si el Gobierno de Rajoy entregara a las autoridades suizas al ex empleado del banco HSBC que simplemente ha violado el particular secreto bancario alpino, cuando gracias a la colaboración de este ingeniero monegasco se han recuperado unos 6000 millones de euros según estimaciones no oficiales, consiguiéndose “la mayor regularización de la historia del fisco” según dicen fuentes de Hacienda. Y para colmo, tal decisión gubernamental de naturaleza política contribuiría a reforzar la actividad bancaria ilícita del HSBC que, como ha demostrado la reciente investigación del Senado estadounidense, favorece el blanqueo del dinero sucio de los cárteles mejicanos de la droga, incumpliendo todas las normas internacionales antiblanqueo. Son esas y otras múltiples razones para apoyar la campaña de Attac y muchas otras asociaciones a favor de la liberación del ciudadano Falciani.-



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Publicado por Juan Hdez.Vigueras. para LOS PARAÍSOS FISCALES Y LA BANCA EN LA SOMBRA el 9/10/2012 11:35:00 a.m.

Otro desmán escudado en la tradición


domingo, 9 de septiembre de 2012

The Fields Of Athenry Paddy Reilly Subtitulado Lyrics

Terapia de choque para nuestros dirigentes


           Publicado en ATTAC Mallorca el 10 de septiembre de 2012
           Publicado en Diario del Aire el 10 de septiembre de 2012

Hoy no quiero que los gobernantes y los dirigentes en cada estrato de eso llamado “Estado” se identifiquen mental o afectivamente con la gente del pueblo y sus problemas o compartan con ella sus cuitas e inquietudes (eso es “empatía” o, yendo a las raíces, “simpatía”). Hoy deseo solo que padezcan en su propia carne los problemas y la situación real de muchos ciudadanos (eso indica el sufijo “-patía”).
Parece cruel, pero es la única terapia de choque de la que –seamos optimistas- aún pudieren aprender algo: deseo que todos los gobernantes y dirigentes en cada estrato de eso llamado “Estado (dejemos, de momento, al margen a sus hijos, padres, madres, hermanos y consortes) padezcan irremisiblemente por un mes una minusvalía física o psíquica que les impida desenvolverse en la vida como hasta ese momento les ha sido habitual, para después observar cuál sería su propuesta urgente de ley en el primer pleno del Congreso, Senado, autonómico o municipal al que asistieren.
Deseo que pasen otro mes necesitando ayuda día y noche de otra persona para vestirse, lavarse, comprar, cocinar, comer o asearse. Después, les preguntaría si quieren destinar el dinero a sanear la banca o a hacer efectiva la ley de dependencia.
Deseo que durante un mes sientan morirse de frío y de calor, de chinches y piojos, del olor hediondo de unos cartones donde se guarecen por las noches, de hambre y melancolía, y que la gente se aparte de ellos cuando pasen por su lado. Deseo también que unos guardias y un mandado les hayan desahuciado por no poder pagar la hipoteca y echado de sus casas, no teniendo donde caerse muertos bajo cubierto. Pasado el mes, quisiera saber qué opinión les merece que en su país haya más de seis millones de viviendas vacías. De paso, les preguntaría también si seguirán viajando, comiendo y cenando, no precisamente de menú barato, con cargo a la tarjeta oficial y al dinero de todos mientras un nutrido número de ciudadanos no puede pagar el alquiler, la luz, la contribución, la comida de la familia o los zapatos de sus hijos.
Quisiera que vivieran un mes en un poblado subsahariano viendo cómo diariamente mueren niños, ancianos y vecinos de hambre y de miseria, preguntándose si también a ellos va a mirarles pronto la muerte directamente a los ojos. Después pasarían unos minutos reflexionando sobre los aviones de combate y los superblindados o sus coches y sus despachos oficiales, así como sobre la necesidad de imponer incondicionalmente una tasa a todas las transacciones financieras. 
Deseo que pasen un curso entero dentro de un aula cualquiera, aburriéndose como ostras, con el solo temor de suspender, la sola meta de superar un examen, el solo premio de una calificación y el solo propósito de pasar lo más desapercibido posible. Deseo que escuchen después que da igual veinticinco que treinta y ocho alumnos en el aula o que el centro cuenta con menos profesorado por falta de dinero. Deseo que tengan una enfermedad grave que les deje muchas noches sin dormir, y que el hospital no pueda atenderles hasta unos cuantos meses después porque se ha recortado el presupuesto y el personal sanitario. Deseo que se vean ancianos y los jubilen con una pensión de 650 euros. Al cabo de treinta días, los despertaré, quizá momentáneamente, de esa pesadilla y les invitaré a que hablen sobre sanidad pública, educación pública y servicios públicos básicos.
Deseo que un día los saquen de sus despachos y les comuniquen que no vuelvan al día siguiente, pues están despedidos. Sin tarjetas, coches oficiales, catering, sueldo, prebendas y privilegios. En el mejor de los casos, percibirán 45 días por año de indemnización y tendrán derecho a engrosar las filas de parados en la oficina de desempleo, pero se les rogará comprensión y patriotismo, pues se trata solo de modernizar y flexibilizar el mercado laboral. Mientras esperan a que les toque el turno en la fila, podrán meditar sobre la última reforma laboral perpetrada por el Gobierno, a la vez que limpian montes quemados.
Conozco gobernantes y dirigentes honrados y responsables, pero solo exijo ya que de entre todos ellos surja únicamente un volcán de rebelión donde vindiquen junto con todo el pueblo un mundo de igualdad y libertad, donde la sanidad, la educación, los medios de producción y financiación sean del pueblo y para el pueblo, donde los emigrantes que llegan a un islote sean llevados, a una de tantas mansiones vacías o mal empleadas, por ejemplo,  de Puerto Banús.
Deseo que nuestros gobernantes y dirigentes encabecen una revolución (interior y social) o abandonen inmediatamente, por las buenas o por las menos buenas, sus cargos. Deseo que, como dice Benedetti, se comprometan a lo que sea y hasta las cachas con su pueblo y estando con la gente a su lado se den ya por bien retribuidos.




viernes, 7 de septiembre de 2012

El gasto militar de España en cifras sencillas

Enviado por un compañero de ATTAC España

1) Gasto militar anual por habitante en España: 368 euros.
Gasto farmacéutico anual por habitante en España: 259 euros.
2)  España arrastra una deuda acumulada de 27.000 millones de euros en los Programas Especiales de Armamentos (PEAS). Los PEAS son contratos de larga duración para la compra de armamento. Algunos ejemplos:
  • 87 cazas Eurofighter. Contrato firmado hasta 2024.
  • 239 blindados Leopard 2E. Contrato firmado hasta 2017.
  • 80 torpedos DM2A4. Contrato firmado hasta 2023.
Para que os hagáis una idea de lo que suponen 27.000 millones de euros: con ese dinero se puede pagar un telescopio Hubble (4.000 millones), una misión Curiosity a Marte (2.000 millones), el presupuesto anual de la NASA (13.000 millones) y todavía sobran 8.000 millones.
3) Los compromisos de pago para los Programas Especiales de Armamento durante 2012 ascienden a 1.862 millones de euros.
Pero, ¿sabéis cuánto se ha presupuestado? 5 millones de euros. Eso significa los 1.857 millones restantes se sumarán a nuestra deuda militar.
4) El recorte en el presupuesto del Ministerio de Defensa para 2012 ha sido del 9%.
Comparemos con los recortes en otras partidas: Ministerio de Educación y Cultura (21%), Ayudas a la Investigación (25%), Ayuda al Desarrollo (65%).
El gobierno defiende la inversión militar como una manera de apoyar a nuestra industria de armamento. Las exportaciones de armas españolas ya se incrementaron de forma muy notable durante el Gobierno de Zapatero. El nuevo titular de Defensa, Pedro Morenés, ha desarrollado su carrera profesional en la industria militar y su actividad como ministro está enfocada a la venta de armas.
Hace unas semanas Morenés viajó a Alemania para negociar una venta de carros de combate al gobierno de Arabia Saudí. Preguntado sobre la cuestión ética de la operación, nuestro ministro respondió: “No voy a entrar a analizar el régimen político de Arabia Saudí. España apoya a sus empresas” [...] “Juzgar políticamente al régimen saudí es algo complicado, porque cada país tiene su manera de establecer el bienestar de su población”.
Aceptemos por un momento la argumentación del Ministro pero apliquémosla a nuestro país. “España tiene su manera de establecer el bienestar de su población”.
Mi pregunta es: ¿queremos que nuestra prosperidad económica repose sobre la venta de armas a un país que todavía decapita a personas acusadas de brujería?

Los diputados suecos. ¡qué diferencia!

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La historia del cambio.

martes, 4 de septiembre de 2012

Una buena dieta para vivir más


Publicado en El Periódico de Aragón


Según unos estudios recientes sobre la conducta alimentaría de macacos rhesus publicados en la revista Nature, comer menos no les alarga la vida, si bien el reportaje afirma igualmente que los seres humanos que hacen una dieta adecuada en calidad y cantidad suelen vivir más.
Tras leer el reportaje, quedó mi mente fijada en el significado concreto de “vivir más”, que en principio tiene dos posibles sentidos básicos: vivir más cantidad de tiempo o vivir con más intensidad, placer o equilibrio personal y social (en el fondo, vivir mejor). Parece una cuestión baladí, pero no lo es en absoluto.
Vivimos en una sociedad donde envejecer parece una desgracia y morir, la maldición decisiva, por lo que no es raro ver a mucha gente empeñada en evitar que la realidad se muestre como aparece ante el espejo y ante los ojos de los demás, poniéndose encima toda suerte de artilugios, dietas y potingues para mantener la ficción de que el tiempo transcurre sine die concediendo plazos y prórrogas.
Sin embargo, es un error suponer que la vida discurre como si tuviésemos el zurrón repleto de meses y de años, porque así lo dicen las estadísticas nacionales de esperanza de vida. Es una pena andar por la vida medio echándola a perder, lamentándonos, tras terminar la jornada, de que no acaba de gustarnos un pelo. Ciertamente, no podemos modificar ni una micra de lo ya pasado ni vaticinar qué va a suceder y cómo nos va a ir dentro de media hora. Las necrológicas de cada día o los informes de ingreso de los centros hospitalarios podrían contar numerosas historias de personas que minutos antes estaban nerviosas perdidas por llegar tarde a una cita o porque no les cerraran la tienda donde querían comprar un pantalón que estaba rebajado. Entretanto, van esfumándose los minutos, los días, las semanas y los meses como abalorios que no merecen nuestra atención.
Creemos que el sentido final lo dan las metas, más o menos lejanas, y que no nos queda otro remedio que sacrificar lo inmediato en aras de las mismas. Buenas son las metas, buenos son los proyectos, con tal de que no sirvan de coartada para echar a perder lo que realmente somos y tenemos: el tiempo presente en cada instante, donde nos brindan su compañía un buen libro, una música agradable, un beso cálido, una sonrisa amable, una conversación sincera o una decisión responsable.
Tendemos a buscar miles de excusas, a echar la culpa a los demás, pero lo cierto es que, para bien o para mal, estamos en nuestras propias manos y nada ni nadie puede eximirnos de la obligación de decidir qué hacer con nuestra vida. Cada día, cada instante es como la pantalla vacía de un ordenador donde vamos escribiendo nuestra propia biografía, incluso nuestros propios cuentos de ficción. Somos los autores de nosotros mismos y de nada sirve mandar a hacer gárgaras a nuestra libertad, porque finalmente se nos volverá contra nosotros mismos, pues optar por huir, dormitar o simplemente no hacer nada es otra forma de decidir.
Vivir el instante nos permite vivir desde la cercanía, sin hacer planes a largo plazo, sin inquietarnos por el mañana, mucho menos por el pasado mañana, nos permite conjugar la vida en presente indicativo de la vida misma. Todo cobra en el instante su propia densidad, su propia valía. Nos pasamos la vida deseando lo que no tenemos y luchando por conseguirlo. De ahí que a menudo corremos el riesgo de convertirla en una carrera de competición, en la que quedamos sin resuello.
En cada momento es posible descansar en la realidad más valiosa: los otros son el mayor de los tesoros. Conocemos a mucha gente, nos encontramos diariamente con un montón de personas, pero no es una cuestión de cantidad, sino de limpieza de mirada, pues de nada sirve estar en una reunión, en un bar, en la calle, entre el gentío o tener la agenda llena de nombres y contactos, si no nos detenemos a mirar realmente a esas personas, también si no las miramos desde dentro de nosotros mismos, si no las invitamos a tomar algo en nuestro patio interior.
Tener un ordenador de última generación o montañas de folios en blanco no equivale a escribir un libro, pues para ello se necesita previamente ideas que comunicar, sentimientos que transmitir y, sobre todo, personas dispuestas a recibirlos. Siendo lamentablemente cierto que pretenden esquilmarnos el estado de bienestar,  no hemos de olvidar que el bienestar ha de manar principalmente de dentro, de la propia mirada y del propio corazón, también de la mirada y del corazón de los otros.
Cuando el sol apenas asome ya en el horizonte de nuestra vida, nos daremos cuenta definitivamente de que lo más valioso reside en cuánto hemos querido y cuánto nos han querido.