viernes, 24 de abril de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 487





La hija de Superman, Pilita Suárez, me ha contado en plena mañana de este viernes último en el portal de la Consejera aragonesa de Educación el verdadero origen de nuestros universos transversales y paralelos:


Su padre, Superman, se dedicaba a diseñar y crear mundos. Un día ocurrió un verdadero cataclismo: Superman cometió un error mayúsculo en uno de sus proyectos, concretamente en un pequeño planeta llamado Tierra, perteneciente al sistema de una estrella más bien mediana, llamada Sol. Al contemplar el desastre resultante, le entró tal depresión a Superman que desde entonces no fue capaz de levantar cabeza: no quiso trabajar más y decidió quedarse a vivir en medio de aquel desaguisado terráqueo, intentando expiar de algún modo su culpa y al mismo tiempo poner parches aquí y allá, aprovechando las facultades que aún le restaban después de su jubilación anticipada. De hecho, todavía poseía poderes especiales; por ejemplo, volar a velocidades inimaginables por el espacio, ver a través de las paredes, levantar cargas muy pesadas sin esfuerzo alguno y un montón de cosas más. Sin embargo, su mujer no quiso acompañarle en su destierro voluntario, y como ella tenía además un apaño con un importante personaje en un agujero de gusano, aprovechó para endosarle de paso a su hija, es decir, a Pilita Suárez, la hija de Superman.



O sea, que Superman fue un chapucero – concluye Juan de Mairena. Eso ya es cuestión de opiniones – le respondo-  Para Dostoievski, el verdadero y único chapucero es Dios, pero para mí el mundo no es una chapuza, pues eso implica compararlo previamente con una idealización, con una quimera. Nadie se cabrea porque una zanahoria haya salido deforme o una vaca haya muerto en el parto y se la están merendando los buitres en pleno monte. La ley de la entropía gasta a veces bromas muy pesadas… Cuando nos hagamos fuertes por dentro, los dioses estarán definitivamente muertos. Lo dijo Nietzsche..  Y también lo digo yo. 

¿Y por dónde para ahora Pilita Suárez? –pregunta Mairena. Ha muerto- informo. Casi todo el mundo está muerto ya. Por eso en Secundaria apenas nadie quiere ya clases de Religión.



Veo en el cielo la estela blanca de un avión. ¿Será Pilita Suárez, que lleva en volandas a su padre, ya jubilado y artrítico perdido?


Mañana primaveral en el portal de la Consejera. Una vez más, mucha y buena gente. Gracias, Amaya y Jorge por el libro. Jorge y Fernando han superado el test con sobresaliente. Me quedo siempre con Nieves y su familia.








Zaratustra llega y me dice: No descubras Mediterráneos, Antonio. Los dioses mueren  simplemente porque se van matando con saña entre ellos mismos. Y después explota haciéndose música:


Hasta mañana



jueves, 23 de abril de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 486


 Fotografía de Vera Benavente

10.38 a.m. - Esta es mi despedida PERSONAL del portal de la Consejera aragonesa de Educación, Mairena.
- Gracias, Antonio. Buen viaje.

Es mejor que escuches mientras lees



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10.45 a.m. Conduzco con Sharon Stone a mi lado en el Astra a toda pastilla por una carretera perdida del Pirineo. Apenas nos atrevemos a mirar hacia abajo, pues, según cambia el veleidoso trazado de la carretera, el abismo se abre a nuestros pies. Grandes precipicios van lanzándonos sus cantos de sirena. Al fondo, el río que se abre paso impetuosamente parece de papel plata, como si estuviéramos en medio de un belén navideño y fuéramos alguna de sus figuritas de barro

11.23 a.m. Sharon y yo nos hemos pasado el viaje hasta el valle de Pineta charlando y charlando. Me ha contado su infancia, sus años de estudiante, lo harta que está de que la vean como mujer-objeto. De vez en cuando, volvía su cabeza hacia mí, acariciaba mis mejillas con sus dedos, me sonreía… Yo me esforzaba por devolverle la sonrisa, pero seguramente solo he conseguido dibujar una mueca tras otra en mi cara, y es que el horno no está ahora para bollos… Cuando la carretera lo permitía, mis manos iban enseguida a sus muslos,  a su vientre, le desabrochaba el pantalón, bajaba su cremallera y mis dedos se perdían en la humedad de su sexo… “Amor”, me decía entonces entre suspiros, hondos y prolongados, y abría más sus muslos, invitándome a continuar mi incursión por sus pliegues, cada vez más mojados. Sharon siempre cierra los ojos en estas situaciones, se abandona a la suave danza de mis dedos.

12.00 a.m. Lo hemos hablado muchas veces Sharon y yo. Es una forma perfecta de acabar. Se vuelve hacía mí mientras conduzco, se acerca a mi cuello y me besa con mucha ternura. Son besos húmedos, intensos, detenidos. Son también, ahora lo sabemos los dos, el inicio del desenlace final. Estamos llegando al punto deseado, donde el precipicio no parece tener fondo, donde un accidente es mortal de necesidad. Arde el aire en mis pulmones. Mis ojos apenas adivinan el paisaje, las líneas de la carretera. Se quita la camiseta, se recuesta sobre su asiento por unos segundos, su vientre, primero, su pecho, después, se elevan lentamente al aspirar el aire de la montaña. El sol da de pleno en su rostro y en todo su cuerpo. Pero no sé si la estoy deseando ahora. Solo sé que ha llegado la hora.

12.33 p.m. Abre mi camisa e introduce su mano en mi pecho, acariciándolo. Las yemas de sus dedos rodean mis pezones, ella sabe que eso me gusta mucho, que enseguida me excito y crece mi deseo. Después, los besa y los lame con la punta de su lengua. Noto su pelo rubio debajo de mi barbilla, aspiro su fragancia. Su cabeza hace pequeños círculos en mi pecho. Aún no debo cerrar los ojos… He de seguir conduciendo. 

12.46 p.m. Desabotona mi pantalón y con un leve ademán me eleva suavemente para bajarlo hasta las rodillas. Siento sus pechos sobre mi vientre, sobre mis muslos, su cabeza entre mis piernas. Besa suavemente mi sexo, juega con él, lo va rozando con sus labios. Noto la humedad de su lengua. Crece mi sexo dentro de su boca, crece mi deseo. Sharon realiza cada movimiento con lentitud, aprieta con sus labios mientras asciende y desciende. El cielo se torna rojo. El paisaje desaparece. Se incorpora por unos instantes y me besa en la boca. Me está besando un volcán a punto de estallar, presagiando muerte y destrucción. Vuelve a mi sexo, su lengua gira y se enrosca. También ella sabe que ha llegado el momento. Suben y bajan por mi vientre y mis muslos las primeras señales del estallido inminente. Unos segundos más y su boca se llenará de lo único que aún me resta de vida. Sharon lo nota y acelera sus movimientos. Una de mis manos está sobre su cabeza, hundidos mis dedos en su cabello rubio, percibiendo la llegada de los primeros espasmos. Una curva, la gran curva, la curva esperada… el abismo se abre ante  nosotros. Mantengo inmóvil el volante y acelero hasta el fondo. En pleno vuelo, todo el placer del universo de apodera de mí…

13.00 p.m. Ciaaooooooooooo

Escrito ya sub specie aeternitatis: El abismo toma forma de portal, me engulle, me tritura y después me escupe lejos, muy lejos. ¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde?


ESTA HA SIDO MI DESPEDIDA PERSONAL DEL PORTAL DE LA CONSEJERA ARAGONESA DE EDUCACIÓN, MAIRENA.
ENTERADO, ANTONIO, TU SALTAS Y CAES, PERO YO TE SOSTENGO SIEMPRE.



Hasta mañana, que seguiré elaborando por la escuela pública y laica mi despedida SOCIAL del portal de la Consejera aragonesa de Educación.

miércoles, 22 de abril de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 485


El 30 de abril te despides del portal, ¿no?, me dice Juan de Mairena, a punto de subir al bus 34. Sí, el jueves, 30, es mi despedida SOCIAL del portal, pero me falta la despedida PERSONAL, que será el jueves, 23, respondo. ¿Me adelantas algo?, inquiere Mairena. No –atajo- será políticamente muy incorrecta esa despedida. Mañana, aprovechando que en Aragón es día festivo, me despido PERSONALmente del portal con una buena amiga mía. Nos vamos al Pirineo. Me temo que a much@s no le gustará, será un escándalo para much@s de quienes lean el Diario de mañana, jueves, 23 de abril. Te vas a meter en un buen lío, Antonio, insiste Mairena, ¿por qué no lo dejas y no haces ni escribes nada? Debo hacerlo y debo contarlo, me enroco definitivamente, allá cada cual si decide después leerlo o no. Estoy totalmente decidido con esa amiga a despedirnos juntos PERSONALmente del portal de la Consejera. ¿Puedes decirme, al menos, quién es esa amiga, Antonio? Compréndelo, Mairena, te lo digo porque eres tú, que conste, pero te ruego que seas discreto. Mañana, jueves, 23 de abril, me despediré PERSONALmente del portal de la Consejera con mi buena amiga Sharon Stone.



Día estupendo, con lluvia matutina. Bastante gente en el portal y glorioso y vibrante Cántico a la Libertad.









hasta mañana, camino del Pirineo