viernes, 22 de mayo de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 506


John Edgar Hoover irrumpe en el comedor de mi casa, mientras estoy viendo en la tele Enemy, dirigida por Denis Villeneuve.  Siempre me ha parecido que Hoover tiene ojos de sapo y rostro en perpetuo sobresalto. Quiere hablar conmigo, pero antes de que abra la boca le asesto un golpe en la cabeza con el mando de la tele y queda medio atontado. Después lo amordazo y lo ato de pies y manos a una silla. Colocado detrás de Hoover, me acerco lentamente y le susurro al oído, masticando cada palabra:

Control… Todo se reduce a control… Toda dictadura tiene esa única obsesión… En la antigua Roma al pueblo se le ofrecía pan y circo… a la plebe se le divertía con espectáculos… Y desde hace muchos años las dictaduras utilizan otras estrategias… para controlar las ideas, el conocimiento…¿cómo lo consiguen, señor Hoover?... Usted lo sabe muy, muy bien…. Dictando la cultura… haciéndola tan casera como las mentes de los dictadores… bajando el nivel educativo… poniendo Rajoys y Rudis y Serrats al frente del desastre… censurando la información… y esa censura se amplía a cualquier forma de expresión individual, creativa, libre… Este ha sido vuestro patrón desde hace siglos, John Edgar Hoover… utilizáis yugos y flechas… o gaviotas… o rosas en un puño… o… es un patrón que se repite a lo largo de toda la historia…



Suelto a Hoover, que escapa emitiendo agudos chillidos de rata… 37 años estuvo Hoover al frente del FBI (1935-1972), toda la historia de la humanidad lleva el control controlando, inventando sistemas de todo color, tendencia, ideología o signo político.

Control, control, control, control, control, control, control, control, control,  control, control, control, control, control………………………



Hasta pronto

jueves, 21 de mayo de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 505


Emilio Lledó ha sido galardonado con el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. Emilio Lledó es una de las personas que han influido intensa y profundamente en mi entramado de ser y de pensar.

En una entrevista publicada ayer en el País http://cultura.elpais.com/cultura/2015/05/20/actualidad/1432147019_624976.html  desea, entre otras muchas cosas, que en las elecciones del próximo domingo regrese la decencia y recomienda más que nunca la filosofía a los jóvenes de hoy. Son excelentes ideas particularmente en un país donde hiede la corrupción y el cinismo y donde el PP, a través del terrorista educativo Ignacio Wert, ha cercenado las materias de Ética y de Filosofía en los nuevos planes de estudio de la LOMCE.

Pocos pensadores actuales se han ocupado tanto de la educación como Emilio Lledó, fundándose en el principio griego del “Conócete a ti mismo”, como molde primordial para que las ideas y la construcción de uno mismo y de la sociedad en su conjunto perduren y se consoliden.

Emilio Lledó sigue siendo también un acertado crítico de la cultura y la sociedad que vamos construyendo sobre la desigualdad y la explotación. Dice en un texto que tengo guardado en mi ordenador: “Los civilizados hombres del siglo XXI no deberíamos escandalizarnos por el hecho de la esclavitud antigua. Vivimos entre formas de esclavitud mucho más sutiles y perversas que las que corroían los ideales de la democracia ateniense”.

Buen conocedor del mundo antiguo, coteja los arquetipos más primitivos con los actuales, haciéndonos ver sus raíces clásicas, para no perder su espíritu y para hacernos sentir deudores del legado que nuestros antepasados han ido dejándonos:  ¡El mundo humano se estructuró sobre palabras fundamentales que expresaban las estructuras primeras de la vida: agua, tierra, aire y fuego. Paralelas a ellas, la cultura inventó unos elementos ideales, tal vez cuatro también: Bien, Verdad, Justicia y Belleza”.

Una de sus ideas con las que más me identifico es que la democracia se sustenta en la educación, como fomento y ejercicio de la libertad. Centrándose en la libertad como libertad para poder pensar, Lledó afirma que esa lucha por el pensamiento que nació de una liberación del mito como explicación de las cosas, implicó algo que, bajo el sonido de palabras adormecidas, trivializadas por el uso, como libertad de expresión, podría desviarnos de ese ejercicio de libertad. Porque no se trata solo de poder decir, de poder expresarse, sino de poder pensar, de aprender a saber, pensar para, efectivamente, tener algo que decir.

Por último, Lledó se ha manifestado siempre partidario de un Estado laico y de una educación laica: “El Estado que pretende realmente ser un Estado democrático, tiene que ser un Estado laico, en el sentido más amplio de la palabra, un Estado que no permita las múltiples formas de manipulación, de corrupción intelectual, la más despiadada, por cierto, de las corrupciones”.

¡Gracias y enhorabuena, Emilio Lledó!





miércoles, 20 de mayo de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 504

    Un buen amigo me contaba ayer (llevo meses sin leer prensa local) que en El Periódico de Aragón del 13 de mayo del presente año aparecía en la sección El Confidencial la siguiente noticia:
 “En el sector universitario zaragozano circulan estos días unas fotocopias de la Guía docente 2014-15 de la Universidad San Jorge correspondientes a la materia Fundamento de Auditoría del doble grado de Administración y Dirección de Empresa y Publicidad y Relaciones Públicas. Y es que esa asignatura es impartida por Carlos Morales Serrat, hijo de la consejera Dolores Serrat. Todo para ponerla más en entredicho por la polémica de Magisterio”.

Al día siguiente,14 de mayo, la Federación de Sindicatos STEA http://www.stea.es vertía en un Comunicado su opinión y rechazo de este posible hecho, que ha quedado sin confirmar.

Personalmente, no me extrañaría la veracidad de la noticia.


La Consejera aragonesa de Educación, Mª Dolores Serrat, no es más que un síntoma más de la bochornosa actuación de los miembros del PP y del Gobierno en una  multitud de materias y competencias. De ser cierta la noticia, Serrat, que ha tratado de demoler la escuela pública en sus cuatro años de prevaricador mandato, que ha beneficiado con constantes medidas a la escuela privada y la universidad católica privada San Jorge (B2, Magisterio…), ahora se echa una nueva y buena paletada de fiemo sobre su propia cabeza y abre un nuevo caso de desigual y prevaricador mal-trato contra la enseñanza pública y laica: el caso del HIJO DE LA DOLORES.

Antes, esta gente del PP intentaba disimular sus tropelías. Ahora hace lo que le da la gana, a cara descubierta, incluso con arrogancia. El día, espero que muy pronto, que no mal-gobiernen se van a enterar. De momento, a la Dolores no le mata nada ni nadie de vergüenza y sinsabores, mucho menos una copla, por mucho que lo venga diciendo el mismísimo hijo de la Dolores.

Un día lo pagarán, un día lo pagarán, un día lo pagarán…



Hasta pronto

lunes, 18 de mayo de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 503

Lunes de la última semana de noticias en los medios sobre adónde van los líderes de los partidos políticos para asistir y actuar en el mitin diario. Generalmente dicen además lo cortos de mollera y cortos de vista que son los otros partidos, pero muy poco qué quieren y no quieren, y cómo y cuándo lo quieren. He leído unos cuantos programas electorales y he salido enfangado de ambigüedad y tópicos. De hecho, una campaña electoral siempre acaece en el reino de los tópicos.
Hoy ha salido publicado en el Huffington Post mi artículo ¿Empleo? ¡No, gracias! Yo quiero trabajo. 

¡Cuán a menudo la manipulación del lenguaje en las mentes de una buena porción de la ciudadanía genera una imperceptible, mas también devastadora estafa!

Prosigue en mi interior el proceso de dilucidación de qué hacer tras las elecciones del 24-M, no porque sus resultados afectan la reivindicación y defensa de los derechos humanos y las libertades cívicas, sino porque tras esa inescrutable jornada denominada “jornada de reflexión” desparecerá definitivamente la posibilidad de que algún partido político inunde (ironía: figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice) las calles, sin parapetarse tras un escenario y una multitud de banderas y pancartas.

Un buen regalo para pasar bien el lunes:


Hasta pronto


¿Empleo? ¡No, gracias! Yo quiero trabajo


PUBLICADO HOY EN EL HUFFINGTON POST

Un fantasma recorre Europa y España: el fantasma del “crecimiento económico y la creación de empleo”. Una nueva clase social está consolidándose entre los estratos inferiores y medios de la sociedad: el precariado. Una nueva modalidad de estafa está realizándose mediante la utilización tramposa del lenguaje: “empleo” ha suplantado casi por completo a “trabajo” con el resultado final del creciente empobrecimiento de la población.

Los mercaderes, amparados en su mantra de “las necesidades del mercado” le echan la culpa a la crisis, pero realmente es consecuencia de una de las primeras leyes que con su mayoría absoluta impuso el PP sin gran oposición:  el Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral. Un empleo es una actividad sobre la que la persona trabajadora nada puede decir acerca de sus condiciones (salario, horario, etc.). Graniza sobre las cabezas de los desempleados los denominados trabajos por horas, la temporalidad, la precariedad sin fisuras y los bajos salarios. Conozco personas que han recibido en su móvil en una semana dos o tres avisos de alta y de baja en la SS, pues sus sucesivos empleos terminan como un pábilo a punto de apagarse. Los mercaderes lo llaman “flexibilidad”, cuando en realidad es precariedad e incertidumbre. Eso es un empleo, y fuera de él solo existe el des-empleo. El empleador es el dios contemporáneo, dueño de las vidas y penurias de millones de personas, que roba el presente y el futuro de un número cada vez mayor de ciudadanos privados de sus derechos laborales elementales.




¿Un empleo, entonces? ¡No, gracias! Yo quiero un trabajo.

España firmó la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, cuyo artículo 23 habla del Derecho al Trabajo, de las condiciones equitativas y satisfactorias de todo trabajo, de una remuneración equitativa y satisfactoria que asegure al trabajador o trabajadora, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana.

¿Es casual que el término “trabajo” parezca estar borrado del vocabulario y solo se esté hablando de “empleo”? ¿Nos está bien empleado este giro lingüístico copernicano en materia de derechos laborales?

España firmó asimismo el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que en sus artículos 6, 7 y 8 recoge el Derecho a trabajar, definido como “el derecho de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente escogido o aceptado” con un “salario equitativo e igual por trabajo de igual valor”, que  garantice unas “condiciones de existencia dignas para los trabajadores y para sus familias” y que incluya el derecho al “descanso, el disfrute del tiempo libre, la limitación razonable de las horas de trabajo y las variaciones periódicas pagadas, así como la remuneración de los días festivos”.

España votó y aprobó la Constitución de 1978, cuyo artículo 35 habla del deber de trabajar y el derecho al trabajo:  Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”.

La ciudadanía española exige que se cumpla la Constitución española vigente y que el primer y principal deber de todo gobernante sea amparar, fomentar y hacer efectivos los derechos humanos recogidos en la Carta Universal de la ONU y en la Constitución. Por esta misma razón, no debería ser aceptable un empleo, sino un puesto de trabajo que cumpla con exactitud las condiciones constitucionales.

Leía hace unos días que FAES pide suprimir el salario mínimo y que la prestación por desempleo deje de ser un derecho, como si los derechos fuesen una prenda de vestir o un reloj de pulsera que se quita y se pone al antojo del mercader de turno. Aznar, Tartufo  y FAES parecen ignorar que solo es posible re-conocer un derecho humano o, en caso contrario, despreciarlo y pisotearlo. Parecen ignorar igualmente que los derechos humanos confieren a cada ser humano su propia identidad como humano, de tal forma que pretender suprimir algún derecho humano es una agresión des-humanizadora.