lunes, 21 de julio de 2014

Diario de un perroflauta motorizado, 299

Plácida mañana, temperatura suave y compañía siempre agradable. Antes de ir al portal, me he acercado a la Ciudad de la Justicia para recoger la sentencia del juicio del día 3 y así evitar ¡posibles sanciones! en el caso de no hacerlo. El Canto a la Libertad ha sido hoy interpretado por Charo y por mí, con la supervisión del Herr Kommandant Karlos y la atenta mirada de un profesor interino de dibujo que se había acercado a saludarnos.



El sábado hubo “mariscada comunitaria” (sin subvenciones chavistas-bolivarianas) en el Centro Social Comunitario Luis Buñuel. Cada un@ aportó lo que pudo y quiso, y el resultado fue una comida y una tertulia posterior llena de indignaciones sanas y planes sociopolíticos de sumo interés. Aprendí mucho y escuché más todavía. Es buena gente y eso también se pega.

Hoy publica el Huffington Post otro artículo mío. “Tartufo, los lirios, las aves y la Mezquita de Córdoba”. Me supone toda una inyección de renovados ánimos encontrar una ventana desde donde ofrecer mis pensamientos.

Esta canción espero que te guste.



Hasta mañana

viernes, 18 de julio de 2014

Tartufo, los lirios, los pájaros y la Mezquita de Córdoba

Publicado en Huffington Post y 
Periodistas en Español
Al fundador o primera referencia básica del cristianismo, Jesús de Nazaret, se le atribuyen unas palabras recogidas en algunos evangelios canónicos donde invita a sus seguidores  a no preocuparse por qué comerán, beberán o vestirán, pues su Dios ya se ocupa de todo, al igual que se ocupa de los pájaros, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, o de los lirios del campo, que ni trabajan  ni hilan.

Ahora la cosa ha cambiado un poco. Por ejemplo, ahora las aves del cielo anidan y los lirios del campo brotan entre las tejas de la Mezquita de Córdoba y sobre sus trescientos sesenta y cinco arcos de herradura sostenidos por 850 columnas de mármol, jaspe y granito, pues los señores obispos hispanovisigóticos se han preocupado de inmatricular en 2006 la Mezquita (cómo no, ahora Mezquita-Catedral) a nombre de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana. Su adquisición les ha costado menos de 30 euros, pues por algo el Concordato franquista de 1953 (nunca expresa y oficialmente derogado) y los Acuerdos de 1979 entre el Estado Español y la Santa Sede les eximen de pagar, entre otras muchas cosas, el IBI y el impuesto de Donaciones y Sucesiones.
El pueblo ha estado tan tranquilo durante siglos, al suponer que los bienes del pueblo son del pueblo, o que un monumento declarado Patrimonio Histórico de la Humanidad es de la Humanidad. Pero llegó a la Presidencia del Gobierno José María Aznar, y amplió la Ley Hipotecaria en 1998 a los templos y objetos de culto, una ley franquista por la que un obispo católico tiene la facultad de acercarse a un registro de la propiedad para que cualquier local, objeto, ermita, catedral, casa rural o residencia que no tenían dueño oficial (se suponía que eran de todos, del pueblo) pasase a quedar inmatriculada, por cuatro duros, como propiedad de la institución religiosa que predica sobre los lirios del campo y los pájaros del cielo. Para sus jerarcas lo que dijo Jesucristo sigue teniendo su importancia, pero quienes realmente dejaron claro cómo cortar el bacalao fueron definitivamente personajes tales como Constantino, Recaredo, Isabel y Fernando, Francisco Franco o José María Aznar.

Entre este río revuelto de leyes y reglamentos, los pescadores más avezados en obtener ganancia de cuanto cae en sus manos han llevado a cabo miles de inmatriculaciones a su nombre, de cuya constitucionalidad dudan no pocos, pero que hasta el momento nadie se ha preocupado de denunciar como anticonstitucional. El resultado, tirando por lo bajo, según algunas fuentes cercanas al Registro de la Propiedad, es de unas 4.500 inmatriculaciones a favor de los señores del cotarro católico oficial, entre ellas, la Mezquita de Córdoba. De paso, no hay que descartar que los lirios del campo y los pájaros del cielo que anidan sobre la techumbre o entre el artesonado de dicha Mezquita hayan quedado también ipso facto  inmatriculados.
Ahora el drama se ha convertido en una casposa comedia bufa llena de Tartufos. El 13 de junio pasado el Consejo de Ministros del Gobierno de Rajoy aprobó el Proyecto de Ley de Reforma Hipotecaria, por el que la Iglesia Católica ya no puede inmatricular más a su antojo (¿le queda aún algo por inmatricular?). Un diputado socialista y el grupo de Izquierda Plural en el Congreso habían pedido que se impugnase la inmatriculación de la Mezquita de Córdoba y se llevase a cabo la expropiación de la misma. Pues bien, a uno de los Tartufos, Ruiz Gallardón, le ha parecido un “despropósito” tal propuesta y algún que otro miembro del Gobierno, también Tartufo, asegura que existen “numerosas razones” para no expropiarla, principalmente la “falta de recursos”, dada la crisis económica galopante que nos aflige (para esto no valen ya ni la triunfal recuperación económica del ministro tartufo de Hacienda, Montoro, ni los rescates bancarios a costa del pueblo llevados a cabo en plena crisis económica).

En el momento culminante de la obra, otro Tartufo gubernamental ha llegado a decir que, como la expropiación supondría grandes costes y gastos para el mantenimiento de la Mezquita de Córdoba, lo prudente es dejar todo en manos de la iglesia católica. ¡Como si, según informa Europa Laica, no fuese el pueblo, a través de los Presupuestos Generales del Estado, el que costease anualmente más de 600 millones de euros  anuales en ayudas directas a la iglesia católica para la reforma y conservación de su ingente patrimonio artístico e inmobiliario!
No pensaran los que me conocen que soy de alma interesada. Todos los bienes de este mundo tienen pocos atractivos para mí, y su engañoso brillo no me deslumbra. Si me resuelvo a recibir del padre la donación que ha querido hacerme, es, en verdad, porque temo que todos esos bienes caigan en malas manos, que puedan hacer de ellos en el mundo un uso criminal, no sirviendo, según me propongo yo, para gloria del Cielo y bien del prójimo” (Tartufo, en TARTUFO; Acto IV, Escena I).

Diario de un perroflauta motorizado, 298


Mucho, mucho calor. Y mucha gente en el portal de la Consejera de Educación del Gobierno de Aragón. Esta es la prueba:







Después, comida rápida y visita al  cardiólogo. Buenas noticias y buenas sensaciones. Estoy en período de notable mejoría.

Algun@s me preguntan si me quedaré todo el verano, julio, agosto y septiembre, en Zaragoza, y cada mañana acudiré al portal de la Consejera de Educación, Universidad, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, María Dolores Serrat. La respuesta es afirmativa:

  1. Porque los recortes no hacen vacaciones (l@s recortador@s, en cambio, sí)
  2. Porque la política de demolición de los derechos humanos y las libertades cívicas (incluido e derecho a la educación) que lleva a cabo el Gobierno no hace vacaciones (los políticos y los gobernantes, en cambio, sí)
  3. Porque creo que mi salud sufrirá menores daños si cuento con las “ayudas auxiliares” (por ejemplo, en baño, cocina, casa en general) que me he ido haciendo para aliviar mi discapacidad física. En un hotel, por muy preparada que digan estar una habitación habilitada para personas con minusvalías, la vida se torna no poco inhóspita.
  4.  Porque el campo, la montaña y la playa me ofrecen pocos alicientes y circunstancias favorables para pasar unas “vacaciones” reales. La naturaleza entiende poco de sillas de ruedas. Espero y deseo que siga siendo así.
  5. Porque restan unas pocas ciudades grandes para pasar unos días de vacaciones. En realidad, sería esta la forma más realista de poder descansar y disfrutar unos días fuera de casa. Pero mi descanso requiere ser también y sobre todo interior.
  6. Porque prefiero que el dinero que podría pagar para ello llegue a personas y familias que lo necesitan mucho más, muy perentoriamente.
  7. Porque cada mañana la compañía con que cuento en el portal de la Consejera significa auténtico descanso y disfrute.
  8. Porque están en plena formación los Coros Alfonsinos que cada día, a las doce del mediodía, entonan el Canto a la Libertad, de Labordeta, mientras suena por la ciudad el canto confesional católico “Bendita y Alabada”.
  9. Porque ya que vivimos solo un período determinado de tiempo, entonces hemos de vivir plena y totalmente, a tope.
  10. Porque puedo y quiero y necesito hacerlo



Hasta el próximo día

jueves, 17 de julio de 2014

Diario de un perroflauta motorizado, 297

Sube el calor. Achicharra. A las 12 del mediodía, el Canto a la libertad nos ha salido rayando la perfección. Esta vez Charles ha utilizado un cigarro aún sin encender como batuta y Charo nos recordaba con la potente dulzura de su voz el sublime canto de la Callas. Los demás, un montonazo de gente, hemos hecho de coro con la mejor buena voluntad. Sigue acercándose al portal bastante gente. Una muestra de ello:





Recién desayunado, me llega Mairena y me dice: “¿Sabes cómo comienza mi creador don Antonio su libro que lleva mi nombre?”. “Déjame pensar” –respondo- “… no caigo”. “Te refresco la memoria, Antonio”, ataja rápidamente Mairena. Y entonces, lee:

“La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.
  Agamenón:  -Conforme.
  El porquero: -No me convence”

Eso me lleva a mi país, a toda esa gente que parece tener que recuperar su propia identidad oponiéndose a todo lo que se le ponga por delante, a sus propios molinos de viento interpretados como gigantes y monstruos. Necesitamos, en cambio, personas con verdades quizá pequeñitas, pero siempre honestas, honradas, coherentes. La verdad, decían algunos en la Grecia clásica, es un des-ocultamiento, un des-cubrimiento, lo cual implica que hay que quitar el velo, la tapadera a lo que está oculto y cubierto. Nada más seductor que una persona reconocida como verdadera. La gente nada tiene de tonta, y por eso reconoce a quien no la engaña, a quien nada oculta. Hay mentirosos en mi país que poseen los medios de comunicación y proyectan sus intereses y sus miedos en las columnas de opinión, en las tertulias… Pero la gente no tiene un pelo de tonta, y sabe que esas personas mienten y las reconocen como mentirosas.

Te recuerdo, al hilo de tus pensamientos, algunas cosillas más que don Antonio Machado puso en mi boca”, insiste Mairena. “¡Adelante!”, lo animo.

1)             “Lo corriente en el hombre es la tendencia a creer verdadero cuanto le reporta alguna utilidad. Por eso hay tantos hombres capaces de comulgar con ruedas de molino. Os hago esta advertencia pensando en algunos de vosotros que habrán de consagrarse a la política”.

2)             “Sed originales; yo os lo aconsejo; casi me atrevería a ordenároslo. Para ello —claro es— tenéis que renunciar al aplauso de los snobs y de los fanáticos de la novedad, porque ésos creerán siempre haber leído algo de lo que vosotros pensáis, y aun pensarán, además, que vosotros lo habéis leído también, aunque en ediciones profanadas ya por el vulgo, y que, en último término, no lo habéis comprendido tan bien como ellos. A vosotros no os importe pensar lo que habéis leído ochenta veces y oído quinientas, porque no es lo mismo pensar que haber leído”.

3)             “Los hombres que están siempre de vuelta en todas las cosas son los que no han ido nunca a ninguna parte”.

4)             "Por más que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre".


Y a renglón seguido gritó Zaratustra: “¡¡Si los partidos, grupos y organizaciones de izquierda no son capaces de arrancar a algunos de sus propios dirigentes de sus poltronas y despachos, para formar un amplio frente progresista y revolucionario (¡revolución exterior e interior!) habrán perdido su esencia, su razón de ser. En tal caso, será solo la hora del pueblo!!”.

Mairena me entrega en plena calle Alfonso I un billete de avión y aquí estoy volando con Zaratustra y con él hacia Massachusetts. ¿Te vienes?

Hasta mañana