miércoles, 22 de octubre de 2014

Diario de un perroflauta motorizado, 365

365… Ahora, sí… 365 días en el portal de la vivienda de la Consejera de Educación del Gobierno de Aragón, Dolores Serrat. 365 mañanas, 365 viajes de ida en autobús. 365 días de vuelta a casa, generalmente con Marisol y Marga. 365 mañanas de cierzo huracanado, frío intenso, calor tórrido, temperatura benigna. Algunos de esos 365 días depararon identificaciones discretas o con varios furgones de la policía a pocos metros, sanciones de todo tipo y condición, juicios, sentencias, recursos… Son más de 16 meses (festivos, sábados, domingos...) marcados por y en ese portal. Y los que quedan… No son pocas las personas (esto es también Aragón) y los grupos, asociaciones, sindicatos y partidos que nos han declarado un cuerpo extraño en sus habitáculos y sus juegos, un error táctico, una provocación innecesaria (alguna vez les he preguntado cuál es su alternativa y… callan, pero esto es también Aragón). Otras personas, en cambio, nos han dicho con pocas palabras y unos cuantos abrazos a lo largo de esos 365 días que comparten esperanzas y reivindicaciones con nosotr@s. Creo que el poder va olisqueando que les queda poco tiempo de poltrona. Lo ha intentado, ha intentado echarnos del portal por todos los medios, pero no nos han vencido. Les hemos demostrado que estaremos luchando por la enseñanza pública y laica mientras nos resten fuerzas y vida. 365… 365… 365… 365…

Hoy ha llegado el otoño zaragozano: cierzo fuerte, alago más que frescor. Hay que ir preparando guantes y ropa de más abrigo.
Hoy Carlos Juan me ha hecho un regalo magnífico y entrañable, que leeré con verdadera fruición. ¡Gracias!
Hoy la cámara del móvil contiene una sola fotografía. Esta:


Hoy a las 18 horas está convocada una concentración en Zaragoza ante la sede de la DGA (Gobierno aragonés) y rodearlo (acción denominada “abrazo”).


 Espero que te guste esta canción:


Hasta mañana





martes, 21 de octubre de 2014

Diario de un perroflauta motorizado, 364



Hoy quiero empezar este Diario con una preciosa aventura.

Hace dos años y medio nació una niña preciosa, llamada Jara. Sus papás, Diana y Diego, psicóloga social e ingeniero aeronáutico, se subieron a sus bicis plegables, con dos remolques cargados de material de filmación y una bebé, y emprendieron un viaje por ocho países, buscando y saboreando escuelas donde el aprendizaje, “es juego, emoción, descubrimiento, placer”. Al mismo tiempo, invitan a quienes encuentran en el camino a “un viaje interior, de regreso a nuestra infancia, que nos ayude a mirar de nuevo el mundo con los ojos del niño o niña que fuimos, a recuperar algo que quizás creíamos perdido, olvidado entre las cuatro paredes de un aula y a atisbar la relación ente el aprendizaje, las emociones y la libertad”.

Han recorrido ocho países (EE.UU., Francia, Alemania, Gran Bretaña, Dinamarca, Suecia…).. Tras un buen y merecido descanso en Tenerife, han reanudado su viaje desde Málaga, por la costa mediterránea.

¡El día 31 de octubre, viernes, llegan a Zaragoza!
Este mismo día, 31 de octubre, a las 19 horas, hablarán de sus experiencias, aventuras y sueños en la oficina del Eurodiputado Pablo Echenique  de Podemos (calle Predicadores, nº 51).

Después piensan llegar hasta Galicia y regresar por Madrid a casa para ponerse manos a la obra y componer  un gran y prometedor documental con todas esas experiencias.
Cuentan también que entre sus pasiones están columpiarnos, chapotear en los charcos, inventarnos canciones infantiles con rima asonante, cocinar y devorar tortilla española y madalenas, tocar o hacer que tocamos instrumentos musicales variopintos (desde la armónica a la flauta de émbolo, pasando por la batería y la trompeta) y hacernos a mano nuestra propia ropa”.



No te lo puedes perder.
Es una suerte y un privilegio tenerlos en Zaragoza, entre nosotr@s. Te esperamos. Recuerda:
31 de octubre, calle Predicadores, nº 51, 19 horas.

El domingo, el Huffington Post publicó mi artículo Luces rojas en una sala de cine. Con gran sorpresa, he visto hoy que publicaban otro más: Y Jesús lloró.
Por lo demás, hoy ha sido una mañana saltarina. Van y vienen l@s compañer@s, nos encontramos, hablamos, compartimos cosas a veces hermosas y valiosas, y cuando pasa un coche policial, es la propia policía la que saluda por propia iniciativa. 




Cantemos y bailemos, pues, pero no levantemos la guardia, porque en cualquier momento puede caer la tormenta:



Hasta mañana






Y Jesús lloró

PUBLICADO HOY EN EL HUFFINGTON POST

En aquel tiempo, Jesús subió con sus discípulos a la montaña, y tras sentarlos a su alrededor, se puso a enseñarles, diciendo: “Bienaventurados los pobres de espíritu, los mansos, los limpios de corazón, los misericordiosos, los que tienen sed de justicia, los perseguidos, los que sufren”. 
Entonces comentó Wert: “Todo esto es incompatible con la LOMCE. Habrá que españolizar también a este sujeto”. 
Y Blesa añadió: “No ha aludido a los preferentistas ni a las tarjetas opacas”.
Mientras, Rato contemplaba el sol, imperturbable, a través de su tarjeta opaca.
Y Rajoy permaneció en silencio, sin abrir la boca.
Y Cospedal dijo: “¿Por qué no le damos una indemnización en diferido en forma de simulación para que se calle?”.
Y Ana Mato dijo: “Yo estoy de momento con todos hasta que me aclare”.
Y Esperanza Aguirre pensó: “Esto no me sirve para nada”.
Y Rosa Díez exclamó: “¿Acaso aún no os habéis dado cuenta de que es un separatista de Herri Batasuna?”.
Y Fernández Díaz se lamentó: “¡Nunca le daría a este sujeto la Medalla al Mérito Policial como se la concedí a Nuestra Señora María Santísima del Amor!”.  
Y Fátima Báñez añadió: “Quizá se curara este perroflauta cantamañanas encomendándolo a la Virgen del Rocío”.
Y Cañete no pudo oír nada porque ya estaba disfrutando de su puesto de Comisario en Bruselas.
Y Pablo Iglesias dedujo: “Este no parece pertenecer a la casta”
 Y Felipe González concluyó: “Seguro que es de Podemos”
Y Pedro Sánchez remató: “Populista y bolivariano”
Y Aznar comentó a Rupert Murdoch: “Sobre mensajes como los de este agitador debe caer todo el peso de la ortodoxia de News Corporation”. 
Y Montoro añadió: “Este ignorante vive en el  limbo; aún no se ha enterado de que estamos en plena fase de recuperación económica y creación de empleo”.
 Y Rouco Varela, en su retiro, señaló en el Syllabus Errorum la herejía concreta en que había incurrido el hombre que acababa de hablar. 
Y Trillo se marchó a su casa por si aquello le suponía alguna complicación.
Y Bárcenas se preguntó si aquel hombre estaría pronto en alguna celda cercana a la suya en Soto del Real.
 Y Arenas llamó a su amigo preso para comentarle:  “Este es un manipulador y un demagogo como la Susana Díaz. Además, carece de realismo político.”
Y Mayor Oreja proclamó: “Cuando los míos lleguen al Gobierno, todo volverá a su sitio...”
Y un empresario de Tele5 que pasaba por allí mandó de inmediato contratarle a cualquier precio para Sálvame Deluxe.
Y otro dirigente ordenó que le propusieran formar parte de las listas electorales de su partido para las próximas elecciones (eso sí, en el penúltimo puesto)
Y el Delegado del Gobierno de la región no se enteró de nada porque nadie le había dado noticias ni órdenes al respecto por vía reglamentaria.
Y el Subdelegado del Gobierno de la región incoó expediente sancionador porque ese hombre no había solicitado la autorización reglamentaria para convocar una concentración.
Y algunos discípulos de Jesús se alegraron mucho, porque no tuvieron que asistir más a clase durante aquel año, pues no había presupuesto para mandarles un sustituto.

Y Jesús lloró...


                                                            






lunes, 20 de octubre de 2014

Luces rojas en una sala de cine




PUBLICADO AYER EN EL HUFFINGTON POST

Hay vivencias que se te clavan en la memoria y en el corazón para toda la vida. Y si quieres borrarlas o ahuyentarlas, aún se incrustan más en el alma. Recuerdo una de ellas, al parecer nimia y que podría no haber llegado a conocer con solo haber pulsado la tecla de eliminar del ordenador. La recibí por email, en uno de esos correos electrónicos colectivos que suelen ser borrados a las primeras de cambio. Sin embargo, casi por azar leí aquel correo y se abrió ante mis ojos un mapamundi en el que se iban encendiendo intermitentemente unas luces rojas. Cada luz roja significaba un niño que acababa de fallecer de hambre en el mundo, según datos del último informe de la FAO. En Europa y América del Norte no había luces rojas, pero en África, Sudamérica y Asia se presenciaba una macabra danza de luces rojas, que se colaban con espanto en mi corazón, mientras imaginaba a mis dos hijos, tan sanos, pero por un momento moribundos de parásitos y de hambre.
En los siguientes días invité a mis alumnos y alumnas de Ética y de Filosofía a que contemplaran aquel mapamundi en un silencio sepulcral. Conocí así lo mal repartida que estaba la sensibilidad en un mismo barrio, pero desconozco a cuántos de esos muchachos les causó la misma impresión aquellas luces rojas que no paraban de parpadear en muchos lugares del mundo carente de casi todo a fin de que la zona siempre oscura del mapamundi continuase siendo rica y feliz. Quizá contar aquí el recuerdo de aquella vivencia (hubo días que me quedaba absorto, sin contar el tiempo, hipnotizado por aquellas lucecitas rojas) me alivie y me ayude a poder acordarme de aquel mapamundi con algo más de sosiego.
Hace escasos días, concretamente el 8 de octubre de 2014, me ocurrió algo similar. Me desplacé a Madrid para asistir a la presentación en una pequeña sala de cine de “El anunció más largo del mundo”, basado en una jornada ininterrumpida de 25 horas de un enfermo terminal, interpretado por un actor, al que no se le ve nunca la cara, sino solo la parte de la cama donde yace y de la habitación donde vive, más las personas que esporádicamente le atienden, asean y curan.
Cuando se apagaron las luces de la sala de cine, el recinto quedó a merced solo de la respiración dificultosa y la congoja de aquel enfermo terminal, solo, dolorido y derrotado. Personalmente, conocía el argumento del anuncio, pero dio igual: a los pocos minutos, cerré los ojos y soñé que humedecía la frente de aquel hombre con una toalla fresquita, para después depositar allí besos pequeños, a la vez que tomaba su mano con suavidad. Tres solas palabras inundaron mi mente: sufrimiento, inútil, innecesario. Y deseé con todas mis fuerzas que muriera ya, de inmediato, rodeado del cariño de sus seres queridos y sin una sola micra de sufrimiento.
Entre la especie humana ha habido siempre aves de carroña (clérigos, legisladores, médicos…) que inventan leyes, ídolos y seres superiores que premian y castigan. Amenazan con terribles castigos eternos a quienes no cumplen sus mandatos y normas, y declaran intocables la vida y la muerte, que solo depende de su dios, una entidad de sadismo sin límites, capaz de prescribir que, por ejemplo, aquel enfermo terminal de “El anuncio más largo del mundo” sufra hasta su última gota de aire y de sangre. Frente a tales aves de carroña solo vale que cada ser humano declare libre y responsablemente que solo él tiene capacidad y legitimidad para disponer de su propia vida cuando, donde y como quiera.
Hay una asociación (AFDM, Derecho a morir dignamente) cuyos objetivos esenciales son promover y hacer efectivo el derecho de toda persona a disponer con libertad de su cuerpo y de su vida, y a elegir libre y legalmente el momento y los medios para finalizarla, así como defender el derecho de los enfermos terminales e irreversibles a morir sin sufrimientos, si este es su deseo expreso.
Por otro lado, si quieres visionar la película durante el tiempo que estimes oportuno y saludable, puedes ver en Internet la Petición creada por Asociación Federal Derecho a Morir Dignamente, donde además puedes adherirte a la Petición que dicha Asociación ha creado en change.org.