lunes, 28 de enero de 2013

Carta a un –de momento- quejumbroso amigo




 Te encontré en pleno centro de Zaragoza. “¿Qué tal tus bancos?”, me preguntaste como saludo (el día anterior había salido un artículo mío sobre la ocupación de bancos en El Periódico de Aragón). Me limité a sonreír, aunque sospecho que no te percataste del pacto de no agresión que te estaba ofreciendo. Hablaste como un descosido: lo mal que estaba la cosa, los incumplimientos del PP, la sinvergonzonería de la clase política, la corrupción, los chorizos, los mangantes, el paro… Finalmente, concluiste: “Y lo peor es que nadie hace nada”. Entonces te repliqué que eso era falso y, sobre todo, por qué entonces no te ponías a hacer algo. “Es que un mal endémico de este país es que se necesita a mucha gente, que todos hagamos algo, pero eso es una quimera”, te defendiste. Te respondí que iba con mucha prisa, que ya nos veríamos otro día con más tranquilidad. Nos despedimos –creo que los dos bastante aliviados de poder acabar esa conversación-, y te dejé en el Corte Inglés.
Hoy te escribo para darte mi opinión sobre qué hacer de y en la crisis social y económica, aun siendo consciente de que estás en tu perfecto derecho de hacer después lo que creas más oportuno. 
En primer lugar, eso tiene poco de arriesgado y comprometido, no está mal que te informes de qué pasa realmente, cómo, dónde y por qué nació lo que ahora llamamos “crisis económica”, quiénes son los verdaderos responsables de la crisis, por qué la crisis está conduciendo a la pobreza a una gran mayoría de la población y, en cambio, una minoría se está enriqueciendo a manos llenas a base de especular en el mundo de las finanzas y las plusvalías, etc.
A renglón seguido, puedes ponerte a pensar que puedes hacer y qué quieres hacer al respecto. Hasta que lo tengas claro, dedícate a pensar mucho y bien, y deja de hablar y repetir tópicos que no te/nos llevan a ningún lado positivo. Cuando lo tengas claro, pregúntate si estás dispuesto a llevar a cabo lo que crees que debes y quieres hacer. Si no estás dispuesto o te reconoces poco dispuesto, pregúntate a qué vienen tus punzantes críticas a los políticos y tus reproches a “la gente”, como si tú no formases parte de esa gente.
En el caso de que estés realmente dispuesto a hacer algo, analiza qué está realmente en tu mano, sin esperar la llegada de algún líder o el advenimiento de alguna asociación o grupo político en los que confíes. Analiza asimismo si a tu lado o en tu entorno tienes otras personas dispuestas a denunciar y construir, juntos, la sociedad y el mundo que quieres. Si encuentras a una o varias personas, considérate afortunado. Y poneos manos a la obra sin dilación.
Entonces, sólo entonces, buscad en Internet o por cualquier otro medio otros grupos y asociaciones que buscan y hacen lo mismo que vosotros.  Hay algunas que merecen la pena. Por ejemplo, yo opté por asociarme a ATTAC (Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Acción Ciudadana), a DMD (asociación Derecho a Morir Dignamente) y a Europa Laica.
Ah, y llámame después, por favor. Será un placer para mí tomarme un café contigo y que me cuentes todo lo que quieres y haces, también todo los obstáculos que vas encontrando en el camino. Y entonces sabré que estamos yendo, juntos, por el mismo camino y hacia los mismos horizontes.
Hasta pronto.

sábado, 26 de enero de 2013

De Guindos y Rajoy piden más profesores de religión



El Gobierno gallego ha aumentado el dinero destinado a pagar al  profesorado de religión (27,7 millones de euros, cantidad equivalente a la partida destinada –y recortada- a los comedores escolares de la Comunidad). De hecho, hace unos años, el Estado español ya destinaba 517 millones de euros a pagar a los profesores de religión de todo el Estado. Hay recortes presupuestarios explícitos, implícitos, abiertos, alevosos, perpetrados con nocturnidad, etc., pero la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana (SICAR) no ha visto recortado, sino aumentado en algunas partidas, el dinero que todos y todas pagamos para su sustento y sostenimiento.
Hay seis millones de parados y una recesión económica ciclópea, que paga la ciudadanía, pía y creyente o indiferente y descreída, a base de austeridad y recortes a destajo. Sin embargo, la SICAR –como su reino no es de este mundo- permanece incólume sobre su destino en lo universal: no sufre recortes y sigue recibiendo los dineros que el Concordato de 1953, los Acuerdos de 1979 y la flojera mental de ZP en su segundo mandato le van entregando cada año, libre de impuestos (más de diez mil millones de euros anuales). Por si fuera poco, el Gobierno gallego incrementa el presupuesto para profesorado de religión, así como también las subvenciones a la FP privada-concertada, incluidos los centros que segregan por sexo (léase Opus Dei y Cía.).
(A propósito de “mi reino no es de este mundo”: ¿llegará el día en que la SICAR ose decir, en su destreza camaleónica, “mi república no es de este mundo” o “viva Cristo, presidente de la República”, en lugar de “Viva Cristo Rey? ¿Los dioses son ontológicamente monárquicos?).
Ya lo dijo Marx y lo decimos además muchos otros: la religión es una ideología sumamente eficaz para apoyar y justificar un sistema económico y social en el que la mayoría de la gente, el pueblo, lleva las de perder. Como el reino verdadero no es este mundo la gente debe asumir que no importa sufrir aquí y ahora con tal de disfrutar a cambio del reino de los cielos, que –obviamente- no es este mundo, pues no resulta accesible ni siquiera por avión o por nave espacial.
 “Da igual que veas, hijo mío, cómo una minoría de hermanos tuyos se lo pasan en grande también en este valle de lagrimas; tú, aguanta, que llegará tu recompensa”.  Pero como el mensaje puede colar poco y mal, es necesario que ya desde la más tierna infancia haya muchos profesores y profesoras de religión y muchas horas de clase de religión en la escuela, pagados con el dinero de los que tienen y de los que no tienen. Y como hay quienes no garantizan la impartición fiel de la sagrada doctrina, que sea entonces el dedo del señor obispo de cada lugar el que dictamine cada año en exclusiva quiénes son los adecuados para enseñar creencias religiosas, en lugar de saberes racionales y científicos, en los centros de enseñanza.
Dicen los obispos de la SICAR que el país va mal por la ola de laicismo que nos asola y por la falta de fe en las familias. Y los señores del Gobierno popular y asesores varios (muchos de ellos fervientes creyentes y supernumerarios) les dan la razón: hay que creer sin ver, asentir en razón de la autoridad de quien lo dice, acallar a la soberbia razón y  prosternarse ante los representantes del dios de los señores del dinero y de la guerra. Dice Guindos: “Acabamos de saber que hay seis millones de parados, pero en verdad os digo que en junio la economía española empezará  a crecer y crearemos muchos puestos de trabajo”, y los ciudadanos, cultivado su intelecto rectamente en la sana doctrina gracias a las clases de religión recibidas en la escuela, asienten, aunque no comprendan un carajo.  “Si sois hoy austeros, mañana todo retornará a su sitio”, predica Rajoy. Y los fieles seguidores de la sagrada doctrina, creen sin ver (lo cual tiene mucho mérito, hay que reconocerlo).
Feijoo ha indicado el camino a seguir, y los demás Presidentes de Comunidades Autónomas no descansan ya, llevados por el anhelo de secundar su ejemplo.



Recibido como Artículo censurado a Lucía Etxebarría sobre la infanta Cristina de Borbón.

Artículo censurado a Lucía Etxebarría sobre la infanta Cristina de Borbón.

(no doy fe de la censura ni de la autoría, pero en cualquier caso me parece interesante conocer esos datos)
 

La Infanta Cristina recibía de Aizoon cada semana entre 600 y 700 euros por unos servicios que no se han llegado a detallar.

La hija del Rey cobraba de la inmobiliaria por la presentación de facturas como si fuera un proveedor más.

La Infanta , según el sumario, ganó en tres años a través de esta empresa no menos de 510.000 euros.

La Infanta tenía que saber que Aizoon no había alquilado ni vendido un piso en su vida.

Aparte, la Infanta Cristina recibía 72.000 euros del Rey y cobró 250.000 de La Caixa en 2004.

La infanta Cristina es directora del Área Social de la Fundación La Caixa, entidad para la que se supone que trabaja, aunque viva en Guachintón y no acuda a oficina ninguna.

Según afirman la Fiscalía , el abogado y su marido, la infanta Cristina sufre cierta disminución psíquica, o quizá es analfabeta.

Porque una mujer que firmaba cuentas anuales y presentaba cada semana facturas de 600 euros firmadas por ella misma a una sociedad inmobiliaria que en la vida alquiló o vendió un piso, y no se dio cuenta de que era una tapadera fiscal, no está, evidentemente, en pleno uso de sus capacidades. O quizá no sabe leer.

Si la infanta Cristina es disminuida psíquica o analfabeta -como afirman su marido, el abogado de su marido y la Fiscalía Anticorrupción- que alguien me explique a santo de qué es Directora del Área Social de la Caixa y por qué cobra 250.000 euros anuales por un trabajo que, está claro, no está en condiciones de realizar.

Según su abogado, y según su propia declaración, el cociente intelectual de Iñaki Urdangarín debe rondar los 70 puntos dado que firmaba papeles que le incriminaban pero él no tenía ni idea de lo que firmaba. Y además, tiene un problema cognitivo muy serio porque no recuerda prácticamente nada de lo que hizo hace dos años.

Por cierto, Iñaki es sordo, o eso alegó cuando se libró de la mili.

Si Iñaki Urdangarín es bobo y no tiene siquiera acabada la carrera de empresariales, aparte de tener un serio problema cognitivo, que alguien me explique por qué trabaja en Telefónica con un sueldo de 1,4 millones de euros anuales y por qué Telefónica le paga su mansión en Guachintón, los colegios de los niños y los viajes a España. O sea, en total, dos millones de euros anuales.

Si Iñaki Urdangarín es más corto que el pelo de Sinéad O'Connor, como según él mismo se presenta, y tiene un serio problema cognitivo de ubicación en el espacio-tiempo, no me explico por qué se le pudieron conceder 17 MILLONES DE EUROS del erario público por la cara sin necesidad de que se presentara a concurso público alguno.

Y en fin, si respecto a Iñaki Urdangarín ha reconocido el propio Rey que le pidió a César Alierta en su momento que alejara a su yerno de España y del escándalo que se avecinaba, es evidente que tanto el Rey como el Presidente de Telefónica son culpables de haber encubierto un delito.

El argumento de "nos sale más barato tener Familia Real que un presidente de la República " no se sostiene, dado que el mantenimiento de la tal Familia nos sale a todos los españoles por un pico:

Los Presupuestos detallan un gasto de 25 millones, pero mantienen en secreto las partidas que pagan los ministerios de Hacienda, Interior y Defensa. A ello hay que sumar 34 millones para conservación de palacios y jardines.

(Por cierto: se consumieron en el ejercicio 2010-2011 unos 8,5 millones de kilovatios de electricidad y unos 27 millones de euros de gas, así como 0,2 millones de litros de agua. Se recibieron unas 700.000 llamadas telefónicas y se ingresaron hasta 1,8 millones de euros por la venta de un helicóptero que estaba en leasing. Se gastaron unos 120.000 euros en limpiar candelabros, otros 16.800 en instalar un sistema para proteger las botellas de vino de las bodegas de palacio y otros 550.000 en una sala privada de cine. Para que os hagáis una idea).

Pero incluso si se sostuviera ese argumento de que " la Monarquía nos sale muy barata" (que no se sostiene por parte alguna) díganme ustedes si es moral que tengamos que mantener los dispendios de unos señores entre todos solo porque nacieron en una familia y no en otra.

- Cuando tenemos un Rey que por lo visto encubre delitos y cuya fortuna de 1.790 millones de euros nos resulta cuanto menos sospechosa, dado que siempre nos han contado que la Familia Real española carecía de recursos económicos propios; que durante el exilio sobrevivieron gracias a la ayuda de las familias monárquicas; y que, tras la coronación de Juan Carlos I, los Borbones se mantenían con fondos del erario público y eran un ejemplo de austeridad en comparación con otras casas reales.

- Cuando su esposa, la Reina Sofía , no tuvo reparos en confesar a Pilar Urbano (numeraria del Opus Dei), para que lo publicara en el libro La Reina muy de cerca, que está en contra del matrimonio entre homosexuales, el aborto y la eutanasia, pero a favor de la impartición de clases de religión en las escuelas, es decir que está en contra de la mitad de los ciudadanos españoles, los cuales, naturalmente, están en su derecho de no reconocerla como “su” Reina.

- Cuando la hija mayor, Elena, cae mal a todo el mundo, es famosa por su mala leche y no nos representa en ninguna parte.

- Cuando su hija menor, Cristina, según nos cuenta su propio marido, el abogado y la Fiscalía Anticorrupción , ronda el cociente intelectual de una niña de dos años, dado que ni siquiera es capaz de leer lo que firma, y se ha casado con un señor que se reconoce a sí mismo también como un débil mental, a quien le engañan con un dos de pipas.

- Cuando su hijo, el Príncipe, ni cae ni bien ni mal sino todo lo contrario, pero fama de listo no tiene precisamente.

- Cuando resulta que la única que cae bien de la Familia (pero que no lleva sangre de la Familia ) parece que lleva tiempo enferma, pero nadie nos lo quiere confirmar.

- Y cuando nos han dejado claro que, por ser quienes son, les colocan en puestos para los que no están ni de lejos capacitados, y les regalan dinero del erario público en cantidades bochornosas sin que tengan que pasar por concurso público ninguno. ( La Infanta Elena cobra 200.000 euros anuales por "integrar laboralmente a personas discapacitadas y niños con problemas de exclusión". ¿No habrá personas con más formación y con salarios más económicos para este empleo? ¿Qué sabrá la infanta de integrar laboralmente a personas discapacitadas que no sean miembros de la realeza?).

O sea, que les tenemos que mantener porque tienen unas niñas muy monas que quedan muy bien en las fotos. Y no porque nos salgan más baratos que una República, porque resulta que nos salen carísimos. Pues resulta que yo tengo una niña preciosa y fotogénica y mis impuestos al día. Dado lo cual, me postulo para Reina, Princesa o Infanta ya mismo.

Y todavía no he acabado la diatriba, que conste.

Lista de las facturas personales que constan en el sumario del caso Nóos.

En esto se gasta la infanta los impuestos de los españoles
- Gastos de los móviles de la familia: 16.000 euros en cinco años (¿llamaban a Pekín cada tarde o qué?).
- Alquileres de coches: 48.000 euros.
- Catering de comida japonesa para una fiesta: 5.000 euros.
- Acondicionamiento de la bodega del palacete de Pedralbes: 30.000 euros. Compras de partidas de vino de Baigorri (6.500).
- Más de 6.000 euros por estancias en hoteles de Roma, África y Estados Unidos.
- 2.114 euros de vuelos entre Minneapolis y Baltimore.
- Una vajilla de 1.741 euros y compras personales de la propia Cristina de Borbón.
...y no sigo con toda la lista porque el sumario tiene 4.000 folios.

Todo esto, claro, pagado con dinero público, y no precisamente el dinero que España paga al Rey "para el mantenimiento de su casa y su familia".

viernes, 25 de enero de 2013

¿Te suena a declaraciones "populares" recientes?


Gobierno y empresarios llaman a la fe



Mientras la Encuesta de Población Activa (EPA) daba a conocer que en nuestro país la tasa de desempleo ha alcanzado en 2012 el 26,02%  (5.965.400 parados), Ministros del Gobierno de Mariano Rajoy y  representantes del empresariado han acudido solícitos a convencernos de que debemos creer, como buenos ciudadanos, que la botella sigue medio llena.
Así, el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, tras reconocer que  “no es un buen dato”, aseguraba que la reforma laboral está empezando a dar sus frutos, lo cual es una verdad como un templo, una vez que el ministro nos aclare qué entiende él por “fruto”. No obstante, Cañete, previendo la objeción, lo explica raudo: con la reforma laboral "se está frenando el proceso de destrucción de empleo", lo cual, además de ser contrario a los datos constatables, solo es verificable o falsable si previamente queda determinado dónde podemos observar ese supuesto proceso inexistente y su presumible tasa potencial de destrucción de empleo. En otras palabras, Cañete nos habla del poder destructor de un proceso que no ha existido ni existe desde hace un año al margen del proceso de destrucción de empleo causado por la reforma laboral del PP, ya que solo podemos verificar o falsar fehacientemente el potencial de destrucción de empleo de la actual reforma laboral, lamentablemente vigente desde hace un año.
En cualquier caso, el ministro Cañete está cargado de razón cuando, al defender la reforma laboral de su Gobierno, añade que  “hay más flexibilidad” para que trabajadores y empresarios puedan “regular sus relaciones laborales” (es decir, más manos libres para despedir fácil y barato, por un contrato basura, un salario basura y un horario basura).
Como los amigos y compinches están también para eso, el presidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), Jesús Terciado, acudió igualmente a avalar el argumentario del PP  e insistir en los mismos razonamientos: tras afirmar que la reforma laboral está teniendo "efectos positivos" sobre el mercado de trabajo,  añade que la “flexibilización de las condiciones de trabajo” (¡menudo eufemismo!)  permite que “la caída de la ocupación (…) no fuera de mayor envergadura”. Es decir, Terciado viene a decir que la pérdida real de una mano y un ojo es preferible a la pérdida de dos manos, una pierna y dos ojos, lo cual sencillamente, además de una falacia lógica, constituye una mera boutade.
Para más inri, el viernes, 25 de enero de 2013 la ministra de Empleo, Fátima Báñez, volvía a recitar el mismo mantra del mismo argumentario del PP: la reforma laboral ha servido para que decrezca el ritmo de destrucción de empleo (lo asegura con suma tranquilidad, pero no dimite ni tampoco al menos abandona la sala).
En otras palabras, finalmente te lo crees o no te lo crees:  es cuestión de fe, que según el diccionario de la RAE, es “creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice”. Analícese entonces, en primer lugar, la autoridad de Cañete, Terciado o Báñez y después, decídase qué grado de confianza merecen, qué hacer con sus pseudoargumentos y qué hacer con los argumentantes mismos.

jueves, 24 de enero de 2013

Super Antonio


Ocupación de la Delegación de Hacienda de Zaragoza



Hoy, jueves, 24 de enero de 2013, una enorme multitud (en realidad, somos millones) compuesta por tres personas (Marisol, Carlota y Antonio) han ocupado hasta las 12,30 de la mañana la Delegación de Hacienda de Zaragoza (calle Albareda, 16) donde han mostrado al numeroso público que acudía a la Delegación de Hacienda sendos carteles (“Auditoría a los verdaderos responsables de la crisis”, “La deuda de los bancos no es la deuda del pueblo”, “Yo pago, tú pagas, él/ella paga, nosotros pagamos, vosotros pagáis, ellos evaden”,
Hemos recibido allí el saludo y la solidaridad de varias personas, y el personal de seguridad, tras unos minutos de nerviosismo, se ha comportado correctamente y no ha impedido nuestra presencia mostrando carteles. Eso sí, nos ha prohibido hacer fotografías y repartir hojas informativas, que hemos ido entregando en la salida de la Delegación de Hacienda.
No obstante, alguien ha tenido la amabilidad de hacernos esta fotografía:

 Las hojas informativas repartidas  han sido confeccionadas y facilitadas por ATTAC, asociación a la que Marisol y Antonio pertenecen.
Si quieres tomar un café a las 10,45 de la mañana de los jueves en Puerta Cinegia, de Zaragoza, allí nos encontraremos y podremos emprender juntos alguna acción informativa más en la ciudad.

miércoles, 23 de enero de 2013

El adorable candor de la infanta Cristina




Iñaki Urdangarín, esposo de Cristina de Borbón y yerno del actual Jefe del Estado, se metió en el bolsillo más de un millón de euros en  en 2007 y 2008 por sus servicios de asesoramiento a varias empresas. La sociedad que facturó y cobró esos trabajos fue la sociedad Aizoon, cuya propiedad comparte al 50% con Cristina de Borbón. Es decir, que hay que reescribir lo escrito: Iñaki Urdangarín y Cristina de Borbón percibieron más de un millón de euros por trabajos facturados y cobrados por la sociedad que poseen conjuntamente  al 50%.
O presuponemos que Cristina de Borbón es idiota (del griego “idios”, “idiotés”: persona sumida en sí misma, sin interesarse ni comprender algo del mundo) o presupone alguien que el resto somos idiotas. Si Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia fue nombrada directora del área social de La Caixa y a ella se le concedió la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III o la Gran Cruz de la Real Orden de San Olaf en Noruega o la Gran Cruz de la Orden de Cristo en Portugal, suponer ahora que un tribunal no halla indicios para que resulta encausada en el embrollo de Noos es inasumible e indigerible para cualquier persona que esté al menos relativamente en sus cabales.
No soy mujer, pero me hago cargo de la indignación adicional de cualquier mujer ante el caso Cristina de Borbón: hombres y mujeres nacemos iguales y somos iguales ante la ley, y considerar que esa mujer no se enteró de nada, no cooperó en nada no se benefició con plena conciencia de los tejemanejes de la sociedad que tenía con su marido al 50% constituye un verdadero insulto a la mujer.
Se dice que hacia 2007 su padre, Juan Carlos, actual Jefe del Estado (así va el Estado…), indicó a su marido, Iñaki, que se desvinculase del instituto Noos, pero en toda esta historia no aparece Cristina, por muy hija que fuese y siga siendo de su padre. La idiocia (ya dicho –del griego idios- “trastorno caracterizado por una deficiencia muy profunda de las facultades mentales, congénita o adquirida en las primeras edades de la vida”, según el diccionario de la RAE) queda agudizada, amén de hacer aparición un posible delito de cooperación por omisión por parte del padre y de la hija, si bien el artículo 56,3 de la Constitución española lamentablemente aún vigente nos advierte de que “la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”, cosa que, de hecho, parece querer hacerse extensiva también a su hija Cristina.
Total, que, según la Agencia Tributaria, Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia queda exculpada del delito fiscal que la Fiscalía Anticorrupción atribuye a su marido. No es descartar que, según esta versión, Iñaki contase a su esposa que el palacio de Pedralbes era un regalo de los Reyes (Magos de Oriente). Y así las cosas, tampoco hay que descartar que Cristina, en su purísima inocencia, en su adoración a su esposo, lo creyese a pies juntillas, sin hacer una sola pregunta. Bendita sea Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia.

Presentación de la Plataforma STOP LEY WERT


Ocupando bancos y denunciando sinsentidos

 

PUBLICADO HOY EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

Desde hace unas semanas un grupo de zaragozanas y zaragozanos ocupan semanalmente alguna entidad financiera de la ciudad. Algunos bancos se muestran bastante tolerantes, considerando que las personas manifestantes dentro del banco lo hacen en silencio, mostrando solo unos carteles (“Auditoría a los responsables de la crisis”, “Deuda de bancos no es deuda del pueblo”, “La deuda pública ilegítima es inaceptable”, “Banca pública”, etc.). Otros bancos, en cambio, llaman enseguida a la policía para echar a los manifestantes de la entidad financiera.
Algunos directivos intentan convencer a los ocupantes de que su banco es inocente de cuanto denuncian los carteles o de la falsedad o inexactitud de lo denunciado. Algunos de ellos incluso manifiestan una cierta ignorancia respecto de los datos desencadenantes de la crisis económica, seguramente debido a que están tan acostumbrados a que su nariz linde materialmente con el árbol de su sucursal bancaria que les resulta difícil divisar la panorámica global de la crisis económica. No es raro encontrar también empleados bancarios y policías muy interesados en comunicar discretamente a las personas ocupantes su acuerdo con la denuncia y su desacuerdo con la política económica perpetrada por los distintos Gobiernos nacionales, autonómicos y locales.
Jean Ziegler, Vicepresidente de Derechos Humanos de la ONU y autor, entre otros, del recomendable libro Destrucción Masiva. Geopolítica del hambre (Península), tras analizar la situación económica dominante en el mundo, recomienda “ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. ¿Por qué especialmente las entidades financieras?
Vivimos, según Ziegler, en un “orden mundial criminal y caníbal”, donde los especuladores financieros deciden de forma legal (las leyes y las principales instituciones están al servicio de los señores del dinero) quién va a morir de hambre y quién no. De hecho, la crisis tiene unos culpables y responsables que hay que denunciar, auditar y juzgar ante un Tribunal similar al de Nüremberg. No es de recibo, por ejemplo, que contando con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, casi una quinta parte de los seres humanos sufra y muera de hambre e infraalimentación.
Ciñéndonos a nuestro país, es inaceptable que sean las grandes empresas (banca incluida) y los grandes patrimonios los que más defraudan al Estado, al pueblo español. Así, por ejemplo, según datos del Sindicato de Técnicos de Hacienda, en 2010 defraudaron 42.711 millones de euros (un 71,8% del fraude fiscal total). Si el aparato gubernamental del Partido Popular tuviera voluntad y autonomía políticas reales combatiría este fraude fiscal de las grandes empresas, en lugar de liarse a recortar servicios sociales básicos de la ciudadanía. ¿Tiene sentido ocupar entidades bancarias para denunciar estos hechos?
 Resulta asimismo inasumible que la deuda española (4,3 billones de euros, un 402% del PIB) solo sea pública en un 19,1%, mientras que el 74,5% de la deuda española corresponda a empresas privadas y entidades bancarias.  Como en su totalidad se asume como deuda pública o soberana, tal deuda debe ser declarada ilegítima y odiosa, y el pueblo español debería negarse a pagarla, por tratarse de una deuda ilegítima y delictiva. ¿Tiene sentido ocupar entidades bancarias para denunciar esta estafa al pueblo español?
No debemos resignarnos, sino indignarnos, tomar la calle y las sedes de los defraudadores, crear una red de acción ciudadana directa noviolenta, una red de desobediencia civil, a fin de exigir la creación de un orden mundial más justo. En el “orden” mundial y el “orden” español, impuestos en contra del bienestar del pueblo, reina una violencia estructural que, según Ziegler, debe combatirse con “una contraviolencia basada en la resistencia pacífica”.
Frente a las políticas de austeridad y los recortes del estado de bienestar, hay que exigir sin tregua a nuestra maltrecha y corrompida clase política una fiscalidad sustancialmente más dura dirigida a las rentas más altas y las grandes empresas, una banca pública sólida, una bolsa social sobre la base de los millones de viviendas vacías, una auditoría rigurosa y fiable que siente en el banquillo a los responsables de la crisis, una auditoría de la deuda para determinar qué parte es ilegítima e inaceptable (con la consiguiente objeción fiscal al pago de la deuda ilegítima en la Declaración del IRPF), así como una consulta a la ciudadanía sobre las medidas tomadas por el Gobierno y las medidas efectivas y reales a tomar para salir de la crisis.
Según ATTAC y el Sindicato de Técnicos de Hacienda, si España quisiera equipararse a la Europa más igualitaria y social, podría obtener 63.809 millones de euros de recaudación adicional, por ejemplo, aplicando un 35% en el Impuesto de Sociedades (recaudando así 13.943 millones de euros más), reduciendo al menos en diez puntos la economía sumergida (38.577 millones), prohibiendo las operaciones en corto contra la Deuda Pública (1.400 millones), implantando un impuesto a las Transacciones Financieras (5.000 millones), etc.
¿Tiene sentido ocupar entidades bancarias para denunciar estos hechos?



lunes, 21 de enero de 2013

Cantando bajo la alcantarilla y escuchando a Cospedal



 



Leo el artículo en el diario EL PAÍS de Jorge Trías Sagnier, abogado y exdiputado del Partido Popular. Escucho en la SER a la secretaria general del Partido Popular, Mª Dolores de Cospedal. Y concluyo que mi país tiene escaso remedio.
Una de las leyendas psicológicas más comunes, profusamente llevada a la pantalla por Alfred Hitchcock, es que el paciente encuentra realmente la vía de curación cuando aflora a su conciencia el conflicto que hasta ese momento bullía en su inconsciente. Sin embargo, la ¿vida? política hispana parece carecer de solución porque está enquistada en negar el conflicto mismo.
“No me consta”, “el PP no ha pagado ni un euro”, “por lo que yo sé…”, no son explicaciones, sino subterfugios. Denotan una nula voluntad de esclarecer los hechos y, por el contrario, una tupida red de consejeros y asesores que buscan exclusivamente que pase el tiempo que todo lo borra y que los incondicionales tengan un clavo ardiendo al que agarrarse. (A propósito, la tibia reacción del PSOE se debe a que las prácticas de las pagas adicionales no son patrimonio exclusivo del PP?)
En el Partido Popular creen que el punto central es su Partido, pero se equivocan: lo que realmente está en juego es el ánimo de la ciudadanía. Sin remontarnos al concepto de “animus” y anima” de C.G. Jung, se trata al menos de que el alma de un país permanezca relativamente intacta en sus elementos esenciales. Si los administradores del bien común y del interés general no solo quedan salpicados por asuntos turbios y por corrupción, sino que se parapetan en la mentira (no hay peor mentira que una verdad a medias), guiados por sus asesores de imagen y asesores electorales, ¿habrá algún ciudadano y alguna ciudadana que les crea una sola palabra sobre justicia, libertad, paz o solidaridad?
Quizá seamos un pueblo que se merece tener estos dirigentes. Pero en tal caso, me declaro fuera de ese pueblo, junto con muchos y muchas de los que no dudo) sobre una pelada montaña sacudida por el huracán. Entonces, con todas mis fuerzas, recito fieramente (anda, cántala conmigo) la

Loa de la duda, de Bertolt Brecht


¡Loada sea la duda! Os aconsejo que saludéis
serenamente y con respeto
a aquel que pesa vuestra palabra como una moneda falsa.
Quisiera que fueseis avisados y no dierais
vuestra palabra demasiado confiadamente.


Leed la historia, Ved
a ejércitos invencibles en fuga enloquecida.
Por todas partes
se derrumban fortalezas indestructibles,
y de aquella Armada innumerable al zarpar
podía contarse
las naves que volvieron.

Así fue como un hombre ascendió un día a la cima inaccesible,
y un barco logró llegar
al confín del mar infinito.

¡Oh hermoso gesto de sacudir la cabeza
ante la indiscutible verdad!
¡Oh valeroso médico que cura
al enfermo y desahuciado!

Pero la más hermosa de todas las dudas
es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza
y dejan de creer
en la fuerza de sus opresores.
¡Cuánto esfuerzo hasta alcanzar el principio!
¿Cuántas víctimas costó!
¡Qué difícil fue ver
que aquello era así y no de otra forma!
Suspirando de alivio, un hombre lo escribió un día en el libro del saber.

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Quizá sigo escrito en él mucho tiempo y generación tras generación
de él se alimenten juzgándolo eterna verdad.
Quizá  los sabios desprecien a quien no lo conozca.
pero suele ocurrir que surja una sospecha, que nuevas experiencias
hagan conmoverse al principio. Que la duda se despierte.

Y que, otro día, un hombre, gravemente,
tache el principio del libro del saber.

Instruido
por impacientes maestros, el pobre oye
que éste es el mejor de los mundos, y que la gotera
del techo de su cuarto fue prevista por Dios en persona.
Verdaderamente, le es difícil
dudar de este mundo.
Bañado en sudor, se curva el hombre construyendo la casa
en que no ha de vivir.

Pero también suda mares el hombre que construye su propia casa.
Son los irreflexivos los que nunca dudan.
Su digestión es espléndida, su juicio infalible.
No creen en los hechos, sólo creen en sí mismos. Si llega el caso,
son los hechos los que tienen que creer en ellos. Tienen
ilimitada paciencia consigo mismos. Los argumentos
los escuchan con oídos de espía.

Frente a los irreflexivos que nunca dudan,
están los reflexivos, que nunca actúan.
No dudan para llegar a la decisión, sino
para eludir la decisión. Las cabezas
sólo la utilizan para sacudirlas. Con aire grave
advierten contra el agua a los pasajeros de naves hundiéndose.

Bajo el hacha del asesino,
se preguntan si acaso el asesino no es un hombre también.
Tras observar, refunfuñando,
que el asunto no está del todo claro, se van a la cama.
Su actividad consiste en vacilar.
Su frase favorita es: “No está listo para sentencia”.
Por eso, si alabáis la duda,
no alabéis, naturalmente,
la duda que es desesperación.

¡De qué le sirve poder dudar
a quien no puede decidirse?
Puede actuar equivocadamente
quien se contente con razones demasiado escasas,
pero quedará inactivo ante el peligro
quien necesite demasiadas.
Tú, que eres un dirigente, no olvides
que lo eres porque has dudado de los dirigentes.
Permite,  por lo tanto, a los dirigidos
dudar.