miércoles, 24 de junio de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 529


Regresé ayer de Madrid, repleto de las sensaciones y vivencias que esperaba, del sabor y fulgor de las estrellas y galaxias que crucé con Begoña, con familiares, colegas y amigos.

Hoy reunión matutina con mi abogada Paula Hormigón, de ALAZ, para tratar el Procedimiento sancionador. Acuerdo de Inicio de expediente, por lo acaecido el día 30 de abril, en la vía pública, en las cercanías del portal de la Consejera aragonesa de Educación, que tanto daño ha hecho y ¡aún! sigue haciendo al mundo educativo aragonés. Ese día fue el último en aquel portal. Ni convoqué ni organicé nada. Ese día nos identificaron a las personas que nos saludamos por última vez allí, tras 23 meses de estancia, lucha y reivindicaciones. Me acusan de ser “el organizador o promotor” de una concentración no autorizada ni comunicada. Me proponen proceder al pago voluntario de una multa de 301 euros. Las pruebas en que se basan para ello: “Según el informe emitido por el Cuerpo Nacional de Policía, su actitud y sus manifestaciones evidencian que fue Ud. el organizador o promotor de dicha concentración”. ¡Mi actitud y mis manifestaciones!, es decir, entregar en silencio y sin ningún tipo de comentarios mi DNI cuando se me pidió y despedirme al final de la Policía con educación”. No saben ya a qué agarrarse para sancionar y acosar (eso sí es coacción, señor Delegado del Gobierno).
La mañana, plácida y sin accidentes. De nuevo, zambullido en la sensación de estar haciendo lo que quiero y lo que debo, aunque no donde quiero y donde quizá debería…





Recomiendo el artículo de Sergio del Molino publicado ayer en el Hutfington “Los niños no se mueren”.

Bego y yo cantábamos esta canción de Supertramp cuando íbamos y volvíamos de su cole “Basilio Paraíso” en el coche. ¡Nos encantaba! Va para ti, Begoña.



Hasta mañana

La derechona jamás se da por satisfecha



PUBLICADO HOY EN ELDIARIO.ES ARAGÓN

“La calle es mía”, dijo el por entonces vicepresidente y ministro de Gobernación Manuel Fraga Iribarne, cuando los sindicatos y partidos políticos de izquierda osaron en 1976 celebrar en la calle el primer 1º de Mayo después de la muerte de Franco. En septiembre de aquel mismo año Fraga funda Alianza Popular, que en 1989 se transformó en Partido Popular, hoy presidido por Mariano Rajoy.

Fraga no inventó nada, sino solo se limitó a remachar un hecho que llevaba siglos vigente y bien enhiesto, según el cual la libertad fuera de los cauces de la derechona se transforma en libertinaje y el pueblo que reclama pan, tierra, igualdad y libertad queda relegado a las porquerizas del populacho. La gente de orden de toda la vida se cree poseedora por derecho de los medios de comunicación, los bancos, los escaños, los protocolos, las calles, los tribunales, las ideas, los lenguajes, las libertades, las modas, los barrios… Para esa gente lo que está ocurriendo es dramático: con lo pulcro y ordenado que ha estado siempre todo, ahora hay gente  a su lado que parece tener caspa y parásitos de la falta de urbanidad de toda la vida y del pensamiento libre, mutado en librepensamiento, que a su vez fue quemado por los siglos de los siglos en la hoguera de la blasfemia.

Esta derechona cree estar en posesión del agua y por eso la privatiza en beneficio propio; en posesión del aire y del medio ambiente y por eso le importan un higo la contaminación, el calentamiento global o el posible cambio climático; en posesión del sol y la energía, y por eso prohíbe o grava hasta lo absurdo el aprovechamiento limpio de la energía del sol, del agua y del aire.

Desde 1939 ha cuidado por cualquier medio de la ortodoxia, la acumulación de la riqueza, la privación completa de cualquier derecho y libertad, la aniquilación de cualquier disidencia. Desde 1975 la derechona ha hecho muy a menudo de su capa un sayo, bajo la coartada del bipartidismo, la defensa de la democracia y la lucha contra el terrorismo. Incluso nos cree tan idiotas que defiende que para salvar a España el mejor modelo de Jefatura del Estado es contemplar pasivamente como un hijo sucede a su padre por mor de la sangre y del orden hereditario. Por esa misma razón, afirma sarcásticamente la independencia del poder judicial o los derechos fundamentales y las libertades públicas de la ciudadanía, o que España es un “Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político” o que “la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado” (art. 1 de la Constitución Española).

La derechona nunca tiene bastante, jamás se da por satisfecha. Entra en la intimidad de las familias para privarlas de vivienda, de trabajo, de becas para que sus hijos estudien, coman o tengan material escolar, de asistencia sanitaria digna, universal y de calidad. Se cuela en sus cocinas y dormitorios, donde abundan las noches de desvelo y angustia. Pero la derechona sanciona, detiene, dicta órdenes de alejamiento si algún miserable perroflauta motorizado se planta en plena vía pública, en las inmediaciones del portal de algún domicilio suyo, denunciando los recortes inhumanos en los derechos y las libertades del pueblo.

La derechona canta con orgullo y pasión su glorioso himno: “¿Dónde está la bolita?”, pues, se ponga como se ponga, está compuesta en buena parte de estafadores y trileros desde Leovigildo y Recaredo, desde la batalla de Clavijo y la Guerra de Independencia contra el francés, desde Isabel y Fernando y el Glorioso Alzamiento Nacional.


lunes, 22 de junio de 2015

Diario de un perroflauta motorizado, 528



Hoy escribo por la mañana, antes de dirigirme a la Puerta Cinegia en Plaza España de Zaragoza, con el objetivo de denunciar un día más los recortes en los derechos y las libertades de la ciudanía, en cumplimiento de los 200 metros de alejamiento del domicilio, del lugar de trabajo y de la persona del Delegado del Gobierno de España en Aragón.

Tras estar allí, tomaré un tren hasta Madrid para asistir a la presentación al día siguiente del TFM de mi hija Begoña en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. He tenido ocasión de leer ese TFM y doy fe, sin pasión de padre, de que es un trabajo enorme, hermoso y clarificador del fenómeno de la “gentrificación”, o  la desapropiación y desplazamiento en centros urbanos, desde la perspectiva de la Psicología Socio-Ambiental y Comunitaria.  

Mañana asistiré a tal presentación y mi alma volará por los espacios siderales, cruzará galaxias, traspasará todas las estrellas del universo. Parece una exageración, pero así será y así me sentiré. Abriré los brazos y todos los elementos y fuerzas de la naturaleza formarán parte de cada latido, sonido, sabor de esa mañana.

Por la tarde volveré a Zaragoza. El miércoles volveré a donde quiero y donde debo: Puerta Cinegia, en plaza España de Zaragoza.

Creo que pocas melodías sintonizan hoy tanto conmigo como este Adagio Assai del concierto para piano en G (sol mayor) de Maurice Ravel.









Hasta siempre