lunes, 31 de marzo de 2008

Frase



Mi amigo Tino me ha enviado esta frase del doctor Drauzio Varella:

"En el mundo actual se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos
para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer.


De aquí en algunos años, tendremos viejas de tetas grandes y viejos con
el pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para que sirven".



domingo, 30 de marzo de 2008

¿ Una hora menos?


Nos han cambiado la hora: hay que adelantar una hora en nuestros relojes (en otras máquins y artefactos, como los ordenadores, eso ya se hace automáticamente).

Regresa al primer plano el sentido del tiempo: nos acostumbramos a creer que el tempo consiste en años y siglos, horas y días, minutos y segundos, pero no es así. Que nos adelanten una hora no implica que nos hagan una hora más viejos. El tiempo ante todo es una sensación, una vivencia. El tiempo es la vida que deviene, que se despliega sin retorno. El tiempo es existir. No tenemos tiempo. No estamos sobrados o faltos de tiempo. Somos tiempo. Somos, existimos. Al existir, devenimos en nosotros mismos. No somos seres hechos (como botijos, piedras o botes de cerveza).

Nuestro ser consiste en tener que hacernos a nosotros mismos. Día a día, instante a instante. Estamos en nuestras propias manos: es responsabilidad nuestra qué hacemos con nuestra vida, con nuestro ser: es lo mismo que decir, que hacemos con nuestro tempo.

Un fuerte abrazo a tod@s.

martes, 25 de marzo de 2008

Hasta luego


Estaré unos días sin equipo, sin posibilidad de conectarme a la Red, sin dejar nada aquí. Pero dejo un abrazo, mis mejores deseos. Salud

domingo, 23 de marzo de 2008

Desde el lóbulo frontal izquierdo del cerebro


Nunca llegó a saber con plena certeza si su parecido con Woody Allen era solo fruto de su imaginación, pero noche tras noche creía transfigurarse en un genial saxofonista, que envolvía las calles de su Manhattan con melodías de ensueño. Sin embargo, al mismo tiempo, no podía quitar de su mente aquel rostro, aquella mujer maravillosa, Marilyn, que nunca apartaba sus ojos seductores de los suyos. Finalmente, Woody y Marilyn fueron fundiéndose en un solo personaje. Y ese hombre nunca llegó a saber con certeza si él mismo no era un personaje, de papel muy secundario, fruto de la imaginación de Woody o de la imaginación de Marilyn.

jueves, 20 de marzo de 2008

¿PROCESIONES? NO, GRACIAS





Soy un ciudadano español. Quiero vivir en un país donde se cumpla la Constitución. Ésta dice que España es un Estado aconfesional. No comprendo por qué las calles de mi país se llenan entonces de capirotes, tambores, trompetas y “pasos” para las procesiones de Semana Santa. Nadie me ha explicado qué es eso de “santo”, y por qué a una semana de mi país se la escribe con mayúscula y se la tilda de “Santa”. Mucho menos comprendo que algunas autoridades civiles y de todos vayan en esas procesiones en calidad de autoridades y no de individuos. Tampoco me explico por qué desfilan los soldados, los guardias civiles, los legionarios en algunas procesiones. Si yo me plantase en plena procesión con una pancarta donde se leyese “España laica”, estoy seguro de que lo considerarían una provocación y una falta de respeto. Por eso mismo, se me escapan las posibles razones que pueden aducir para inundar las calles y las plazas con sus devociones particulares. Para eso están las iglesias. Y, si no caben, que vayan con sus pasos y capirotes a descampados, fuera de las ciudades, a pasear y a cantar y a tocar el tambor. Soy un ciudadano español y quiero vivir en una España laica. Las procesiones de “Semana Santa” tienen poco de devoción y mucho de espectáculo (espectáculo lamentable). Es turismo, es negocio, es folclore. Respeto sin paliativos los sentimientos personales de los devotos. Son libres de expresar sus creencias. Pero en sus iglesias.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Cinco años



Una mañana de hace cinco años fui a mi Instituto resuelto a no dar clase. La noche anterior, sin mediar declaración alguna de guerra, aviones norteamericanos machacaban los centros neurálgicos de Irak y del cielo iraquí llovían misiles Tomahawks: había comenzado la invasión de Irak. Aquella mañana decidí que no podía estar enseñando filosofía y ética sin que saltaran por los aires esa filosofía y esa ética, hechas trizas de vergüenza e indignación. Fui explicando brevemente a mis alumnos antes de cada clase por qué me declaraba en huelga, y así fue transcurriendo aquella mañana de marzo sin percances, salvo que las autoridades ¿¡educativas!? me abrieron expediente por dejación de mis obligaciones profesionales y me descontaron un día de sueldo.

España llevaba muchos días encendida en el “No a la guerra”, pero cuatro días antes, el 16 de marzo, el entonces presidente español Aznar (junto con Barroso, otro comparsa) se había reunido en las Azores con Bush y Blair para teatralizar lo que estaba decidido muchos meses antes por bastardos intereses geopolíticos y económicos: la invasión de un país, basada en mentiras y falsedades, y cínicamente llamada “Operación Libertad Iraquí”. Nunca encontraron armas de destrucción masiva y jamás demostraron una vinculación con Al Qaeda y el terrorismo internacional, pero no vacilaron en llevar a Irak una montaña de muerte, rencor, penurias y sufrimiento entre la población civil. Desde entonces no han cesado el dolor y la vergüenza.

Lejos de establecer allí una democracia (habían repetido como loros que uno de los objetivos principales era liberar al pueblo iraquí de la dictadura de Sadam Hussein), el caos, la miseria, la muerte y el sufrimiento se han ido instaurando durante estos últimos cinco años en Irak y en otras zonas del Oriente Medio. Inventaron la delirante idiotez del Eje del Mal y pretendieron hacer creer que eran los únicos salvadores de la humanidad. A pesar de tanta amnesia selectiva, más allá de lo políticamente correcto y de los intereses de Estado, Bush, Aznar y Blair, y junto a ellos, Rumsfeld, Cheney, Rice, Powell y el resto de la banda, deberían estar juzgados por un Tribunal Internacional y confinados en Guantánamo.

Al poco tiempo asistimos también a la muerte absurda de José Couso por disparos de un tanque norteamericano mientras trabajaba en la terraza de su hotel, pero no escuchamos la mínima excusa por parte de ningún responsable estadounidense. El 1 de mayo de aquel año, Bush declaró sobre la cubierta de un portaaviones que ya estaba cumplida la misión, pero silenció que aún quedaban unos cuantos miles de soldados norteamericanos por morir y destrozar sus vidas en combates que no podían comprender, y que el número de víctimas iraquíes seguía creciendo día a día: según la revista británica Lancet, el número de muertos iraquíes ronda los 700.000, y según un estudio realizado en 2007 por el diario Observer podrían haber muerto más de un millón de personas en Irak, si bien las estimaciones posteriores de la ONU dejaban el número de víctimas violentas en unas 150.000. Más allá de las cifras, estamos hablando de la vida y de la muerte de seres humanos. Estamos hablando de asesinatos y de asesinos.

Estaba al caer la Navidad cuando pudimos contemplar a un Sadam ojeroso y desgreñado al que acababan de arrestar. Tras una pantomima de juicio, acabó ahorcado en una madrugada de finales del 2006, y tampoco nos ahorraron el horror de aquellas imágenes, que se acumulaban a las de las torturas y las vejaciones de Abu Graib. Los atentados contra la ética y los crímenes contra la humanidad fueron sucediéndose sin pausa, pero nadie ha pedido perdón, nadie ha dicho “lo siento, estaba equivocado”. Desde el Partido Popular, nunca han sabido, nunca han contestado. Los obispos católicos y sus huestes, tan proclives a manifestarse en la calle contra la política del Gobierno socialista, tan dispuestos a escribir cartas pastorales inicuas, no han abierto la boca ni han pisado jamás una sola baldosa de la calle para protestar contra una guerra injusta que ha causado cientos de miles de muertos. Atardece así sobre el mundo, mientras Israel arrasa Gaza y asesina palestinos a mansalva, aunque pretenda justificarlo como “legítima defensa”. Y con todo este caos y todo este terrorismo de Estado impune, aumenta el número de musulmanes dispuestos a combatir y matar en la yihad para equilibrar algo tanto crimen, tanta injusticia. Un crimen nunca es justificable, pero a veces resulta entendible.

Desde hace cinco años los invasores están allí y la matanza continúa, pero me resisto a creer que ha desaparecido la rebelión ciudadana contra la guerra o que no sirvieron para nada el cabreo y el dolor que compartí con mis alumnos aquella mañana de hace cinco años.

lunes, 17 de marzo de 2008

Sobre filósofos y mariposas


El filósofo chino Chuang Tse cuenta que vio en sueños una mariposilla que le miraba. Cuando se despertó, se preguntó: ¿Soy ahora un filósofo que mira a una mariposa en el sueño de ésta?

Sacado de Huda Barakat, El labrador de aguas, Belacqua, 2007

domingo, 16 de marzo de 2008

A nadie y a no poc@s


Quizá tengas mucha razón, pero es que no acabo de seguir el hilo de tus argumentaciones. Insistes en que te atienes solo a hechos (y cuando dices “hechos”, lo acompañas siempre enfáticamente del adjetivo “objetivos”). El otro día leía el anuncio de una marca de comida de perros, donde se afirmaba que “estudios científicos demuestran que nuestra marca no es superada por ninguna otra marca disponible en el mercado”, con la coletilla final de que “Los perros prefieren la comida de nuestra marca en proporción de 2 a 1”. O sea, que jamás compraré esa marca de comida para perros (claro que tampoco tengo intención alguna de tener perro).

Otras veces no alcanzo a seguirte en tus propios razonamientos. Yo creo que mezclas unos hechos con otros como si estuvieran unidos por pegamentos mágicos e incontrovertibles, pero no sé si por el pegamento o por la limitación de mi mente, pero se me hace papilla la cabeza de flojera mental. Verás. Imagina que alguien te dice: “Se ha hecho una encuesta entre el profesorado para ver hasta qué punto está de acuerdo con que los estudiantes que presentan sus trabajos elaborados en ordenador e impresos en impresora (perdona la redundancia) logran, por lo general, calificaciones más altas que quienes los presentan escritos a mano. Por consiguiente, hay que comprar cuanto antes un buen ordenador y una impresora láser a tod@s l@s alumn@s para que consigan unas altas calificaciones”. Algunas noches estoy viendo el telediario en la tele y me desconcentro, pues encuentro las mismas incoherencias en sus supuestos razonamientos o explicaciones.

Otras veces tengo la impresión de que lo que falla en nuestra comunicación son las presuposiciones (o la falta de ellas) o lo que casi siempre sueles dar por supuesto (y lo que apenas supones ni analizas), pero que no acabas de justificar. Por ejemplo, estoy por lo suelos porque Pepito me descorazona con su forma de ser (pero ni se te pasa por la cabeza la posibilidad opuesta). O el coche está cada vez más sucio porque él (solo él) no lo lleva a lavar, o Le suspendieron Historia porque el profesor le tiene mucha ojeriza, o Hemos sacado tan malos resultados electorales porque la televisión aliena al pueblo y el bipartidismo va en aumento. Cuando afirmas o niegas algo al hablar, das por supuesto que tu mundo y tu entorno son los únicos verdaderos. Al escucharte, al verte, al leerte, tu mundo cae sobre mí como un meteorito.

En fin, que hace tiempo estaba indeciso si nos entendíamos, pero ahora ya no estoy tan seguro…

miércoles, 12 de marzo de 2008



Ayer vinieron desde Madrid mis buenos amigos Carmina y José Luis y los Pekos (Lolita y Antonio). De vez en cuando hay momentos culminantes en alegría y disfrute. Ayer fue uno de esos momentos. Compartimos la mesa, el sol, la palabra y el goce de vernos juntos. Ayer fue un día estupendo, sí.

martes, 11 de marzo de 2008

Consideraciones tras el 9-M




Tras la celebración de las elecciones generales del 9-M y para no irnos por las ramas, quedémonos en los datos esenciales: el PSOE ha vuelto a ganar las elecciones con el respaldo de once millones de ciudadanos, de tal forma que volverá a gobernar durante los próximos cuatro años de legislatura. Está por ver si el PP y sus cohortes y altavoces mediáticos van a montar otra teoría conspiratoria para explicar ese triunfo socialista y justificar su propia derrota electoral

Además del reconocimiento debido por revalidar su mandato, hemos de exigir al socialismo español que se ponga a gobernar y a llevar a cabo su programa con firmeza. El ciudadano progresista quiere un Gobierno que conduzca el devenir de la vida política por caminos que estén en consonancia con los principios y valores verdaderamente socialistas, mostrando y demostrando sin complejos sus propias e inequívocas señas de identidad. Un Gobierno progresista conjuga el mundo y la vida siempre en positivo y constructivo, está abierto al diálogo con quienes realmente quieran hacerlo y no cede ante el barullo, la marrullería, las descalificaciones o la bronca. Un Gobierno socialista debe ponerse ya manos a la obra para gobernar para todos según los principios programáticos que lo definen desde hace más de cien años.

En esta línea, el PSOE tiene que revisar radicalmente las relaciones Iglesia Católica/Estado español, y los Acuerdos aún vigentes sobre educación y cultura, economía y fuerzas armadas. Muchos ciudadanos desean una España respetuosamente laica, y son conscientes de que buena parte del Concordato otorga una serie de privilegios y exenciones rayanos en lo anticonstitucional. Asimismo, el Gobierno socialista debería llevar a cabo plenamente todas las leyes y medidas sociales promulgadas en la anterior legislatura, especialmente las Leyes de Igualdad y de Dependencia. Tendría que plantearse sacar a todos los soldados españoles de unas supuestas misiones humanitarias y de paz en Líbano, Afganistán o los Balcanes, que actualmente están al servicio de los intereses geopolíticos y económicos de Estados Unidos, Israel y otras grandes potencias, en detrimento de la población civil de los países ocupados y de sus verdaderas necesidades. Tendría que apostar netamente por la escuela pública, por la sanidad pública, por la erradicación de la violencia de género y de posturas xenófobas hacia el inmigrante, por un reparto más justo de la riqueza, por un trabajo digno, estable y bien remunerado, por una vivienda social.

Otro dato evidente es que el Partido Popular ha perdido las elecciones (ha subido en número de votos y de escaños, pero le corresponde estar otros cuatro años en la oposición). Se trata de una derrota, por muchos edulcorantes que se pongan, más cuando se han pasado la legislatura pasada clamando que España se rompía y se hundía, y presentándose como los únicos salvadores de tamaño desastre. Sin embargo, el pueblo español no quiere democráticamente verlos y tenerlos como partido gobernante. Ante todo, desearíamos que su oposición en los próximos cuatro años fuese más educada y serena, con muchos menos decibelios, menos vísceras, menos bronca y más racionalidad, sin las admoniciones apocalípticas del pasado. Esperemos que las actitudes y los mensajes de unos y de otros sean más positivos, de tal forma que siempre votemos una opción por ser mejor que otra, y nunca por la descalificación o demonización del adversario.

En otro orden de cosas, habría que cambiar también la actual Ley Electoral y su sistema de reparto de escaños, en detrimento siempre de algunos partidos minoritarios de corte no localista, principalmente IU. Tras los resultados obtenidos por Izquierda Unida el domingo pasado (2 diputados), no pocos hablan de descalabro o desmoronamiento electoral, que ha conllevado la retirada de Gaspar Llamazares, uno de los políticos más lúcidos de nuestro país. Sin embargo, de no haber sido por la ley d´Hont, IU habría obtenido 19 diputados si aplicásemos el número de votos tenido por el PNV para obtener cada uno de sus 6 diputados, o IU habría conseguido de 14 a 15 diputados de haber distribuido los 963.040 votos obtenidos según el número de votos requerido por PSOE (65.470) o por PP (66.470) para ganar cada diputado. El bipartidismo imperante en la campaña de estas últimas elecciones ha sido algo más que mastodóntico, alimentado sin paliativos por los medios de comunicación, pero ese mismo bipartidismo se ve a priori muy injustamente reforzado a la hora de la repartición de escaños según el sistema proporcional D´Hont. ¿Serán capaces los partidos mayoritarios de revisar el sistema electoral y dar más cabida así a unas minorías con derecho a ser más y mejor representadas en el Parlamento? Esta pregunta, desgraciadamente, se me antoja una ingenua quimera.

domingo, 9 de marzo de 2008

Cómo hacerte saber


Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?



Que uno solo tiene que buscarlo y dárselo.



Que nadie establece normas salvo la vida.



Que la vida sin ciertas normas pierde forma.



Que la forma no se pierde con abrirnos.



Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.



Que no está prohibido amar.



Que también se puede odiar.



Cómo hacerte saber que nadie establece



normas salvo la vida!...



Que el odio y el amor son afectos.



Que la agresión porque sí, hiere mucho.



Que las heridas se cierran.



Que las puertas no deben cerrarse.



Que la mayor puerta es el afecto.



Que los afectos nos definen.



Que definirse no es remar contra la corriente.



Que no cuanto más fuerte se hace el trazo mas se dibuja.



Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.



Que negar palabras implica abrir distancias.



Que encontrarse es muy hermoso.



Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.



Que la vida parte del sexo.



Que el porqué de los niños tiene un porqué.



Que querer saber de alguien no solo es curiosidad.



Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana.



Que nunca está de más agradecer.



Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.



Que nadie quiere estar solo.



Que para no estar solo hay que dar.



Que para dar no siempre debimos recibir antes.



Que para que nos den también hay que saber cómo pedir.



Que saber pedir no es regalarse.



Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos.



Que para que alguien sea hay que ayudarlo.



Que ayudar es poder alentar y apoyar.



Que adular no es ayudar.



Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara.



Que las cosas cara a cara son honestas.



Que nadie es honesto porque no roba.



Que el que roba no es ladrón por placer.



Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.



Que para sentir la vida no hay que olvidarse, que existe la suerte.



Que se puede estar muerto en vida.



Que se siente con el cuerpo y la mente.



Que con los oídos se escucha.



Que cuesta ser sensible y no herirse.



Que herirse no es desangrarse.



Que para no ser heridos levantamos muros.



Que quien siembra muros no recoge nada.



Que casi todos somos albañiles de muros.



Que sería mucho mejor construir puentes.



Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve.



Que volver no implica retroceder.



Que retroceder puede ser también avanzar.



Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol.



Cómo hacerte saber, que nadie establece normas, salvo la vida!...



MARIO BENEDETTI