lunes, 8 de abril de 2013

La troika: Licencia para fracasar, por Iñaki Gabilondo


UNA MUY BUENA NOTICIA DESDE MÉDICOS SIN FRONTERAS


¿Asistencialismo social del PSOE?





 "España no puede permitirse que haya gente que no pueda comer", dijo Rubalcaba el pasado siete de abril. Inmediatamente, me vino a la mente el artículo 25.1 de la Declaración Universal Derechos Humanos de la ONU, que reconoce el derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad”. Del mismo derecho habla el artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU de 1966: derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados Partes tomarán medidas apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho, reconociendo a este efecto la importancia esencial de la cooperación internacional fundada en el libre consentimiento”.
Y me formulé entonces la siguiente pregunta: ¿Rubalcaba plantearía la solución del problema como un derecho o solo como una cuestión simplemente asistencial?
El secretario general del PSOE propone crear un "fondo de urgencia" de 1.000 millones de euros destinado a Ayuntamientos (400 millones), comunidades autónomas (400 millones) y ONG (200 millones), con el fin de “atajar” la pobreza en España. Acudí rápidamente entonces  al diccionario de la RAE, que me ilustró sobre el significado de “atajar”: “Ir o tomar por el atajo. Salir por algún atajo al encuentro de personas o animales que huyen o caminan. Cortar o dividir algún sitio o terreno, dejando alguna parte de él separada de la otra por medio de un tabique, un biombo, un cancel, un surco, etc. Señalar con rayas en un escrito la parte que se ha de omitir al leerlo, recitarlo o copiarlo. Dividir un rebaño en atajos o porciones, o disgregar de él una parte. Cortar o interrumpir alguna acción o proceso. Atajar el fuego, un pleito Interrumpir a alguien en lo que va diciendo. En algunos deportes, parar una pelota lanzada por un jugador. Atrapar algo que ha sido arrojado por el aire. Reconocer o explorar la tierra. Cortarse o correrse de vergüenza, respeto, miedo o perplejidad. And. beber hasta trastornarse los sentidos). Cuba U. para pedir ayuda para atrapar a un ladrón que huye”. De tos aquellos significados me quedé con el único que no me llevaba por un atajo a la confusión: “Cortar o interrumpir alguna acción o proceso”.
Rubalcaba, pues, no se refiere a erradicar la pobreza, sino solo a interrumpirla (sin ni siquiera decir hasta cuando).
Ciertamente, Rubalcaba habla de “situación dramática” y “emergencia nacional”, por lo que plantea un pacto entre todas las fuerzas políticas e instituciones y agentes sociales “para impedir que la situación vaya a peor”, lo cual parece excluir (al menos, de momento) cualquier planeamiento que proponga combatir radicalmente la pobreza hasta su desaparición.
A continuación, transcribo algunas de las acciones propuestas por el secretario general del PSOE en relación con la pobreza (fuente: El País): ayudas para alimentación (paquetes de alimentos o vales para las tiendas), pañales o contribuir a gastos de suministro de viviendas; ayudas para comedor, libros o transporte escolar; ayudas a los desempleados; ayudas a domicilio medicamentos de dependientes o ancianos; gastos de albergues, centros de acogida, centros de día, o viviendas tuteladas, destinados a las personas sin hogar…
Me pregunto si Pablo Iglesias o Largo Caballero estarían de acuerdo con estas medidas contra la pobreza de los ciudadanas y las ciudadanas en la actual situación del país.
Tanto en los Estatutos como en el Programa Electoral 2011, el Partido Socialista Obrero Español se autodefine como “una organización política de la clase trabajadora y de los hombres y mujeres que luchan contra todo tipo de explotación, aspirando a transformar la sociedad para convertirla en una sociedad libre, igualitaria, solidaria y en paz que lucha por el progreso de los pueblos”. Allí el PSOE afirma también que “nuestra razón de ser es la de contribuir a alcanzar una sociedad mejor, detectando los problemas y aportando soluciones, sobre la base de los principios de libertad, igualdad, solidaridad y justicia social”. A mi entender, estas palabras tienen muy poco que ver con un fondo asistencial contra la pobreza, pues contienen como hilo conductor la transformación radical de la sociedad. Conociendo a no pocos militantes socialistas, no puede sentarles muy bien ese presunto  asistencialismo social del secretario general de su partido.
Descartando cosas tan horrendas dentro del PSOE como su antigua aspiración a socializar los medios de producción (en 1979, bajo la secretaría de Felipe González, el PSOE terminó asumiendo en su 28º Congreso la economía de mercado y renunciando a su hasta entonces definitoria relación con el marxismo), echo de menos que a Rubalcaba no se le haya ocurrido, al menos, proponer y exigir como medida necesaria y eficaz contra la pobreza, por ejemplo, la banca pública, la nacionalización de los sectores esenciales de la economía, el salario mínimo interprofesional de 1.000 euros al mes (72% de la media de los seis países de la UE que lo tienen más alto), la renta básica universal para todo ciudadano y ciudadana, una política fiscal de progresividad real entre las diversas rentas de la ciudadanía para una redistribución justa de los recursos, persecución del fraude fiscal, de la economía sumergida y de los paraísos fiscales; personal e infraestructuras adecuadas para los inspectores de la Hacienda Pública. Y como a eso no se puede llegar con el actual sistema electoral, también la reforma del sistema electoral que refleje con justeza la voluntad popular.
Fuera de esta vía, solo resta añadir otros 1.000 millones a los anteriores 1.000 millones ya empleados y gastados.
¿Asistencialismo o justicia social real, señor Rubalcaba?
Quiero acabar con una conocida frase de Warren Buffett, inversor profesional, tercera persona más rica del mundo :"Hay una guerra de clases, es cierto; pero es mi clase, la clase de los ricos, la que la libra, y la estamos ganando".
Pregúntese entonces, señor Rubalcaba, hasta qué punto usted y su partido no están contribuyendo a esta victoria de los ricos a costa de los derechos fundamentales y del bienestar básico del pueblo.










Escrachado estoy: escrachemos, entonces.



Me están haciendo escrache a todas horas, desde que me levanto hasta que me acuesto. En casa, en la calle y hasta en el último pliegue de mi cerebro padezco sin tregua ese escrache. Por ejemplo, no para de bullir mi cabeza desde que la lista de Hervé Falciani sacaba a la luz 130.000 cuentas bancarias en Suiza de defraudadores y blanqueadores de dinero europeos, entre ellos, españoles de pro y patriotas confesos. Pero el escrache proviene sobre todo de que la cosa ha ido quedando en el limbo de los ceros a la izquierda, sin que ninguna autoridad competente hiciera algo al respecto, salvo reducir en solo tres años 263 personas el numero de inspectores de la Agencia Tributaria y no convocar nuevas plazas de Inspectores de Hacienda desde hace tres años. Eso sí que es escrache, eso sí que atenta contra la esencia de la democracia (utilizo una expresión de Alfonso Alonso, portavoz del PP en el Congreso) y eso sí que es una auténtica tomadura de pelo.
Y el escrache viene de lejos: ya a finales de 2006 sólo una veintena de grandes familias eran propietarias del 20,14 por ciento del capital de las empresas del Ibex-35 y una pequeña élite de 1.400 personas, que representan el 0,0035 por ciento de la población española, controlaba recursos que equivalen al 80,5 por ciento del PIB. Y a renglón seguido, me voy a donde se concentran los miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y compruebo cada vez los dramas enormes y los callejones sin salida en que se hallan muchos de ellos. ¿Cómo va a parar así el escrache que a la vez a duras penas aguanto y que mantiene viva mi esperanza?
Por si fuera poco, una red periodística acaba de filtrar una lista de 134.000  evasores fiscales a nivel planetario, también españoles, que guardan en paraísos fiscales billones de dólares sustraídos al fisco nacional y a los servicios e infraestructuras necesarios de sus países respectivos.Primeros ministros, baronesas, empresarios, familiares de dictadores, artistas, políticos, militares, mafiosos, mercenarios, abogados, dentistas... Unidos por el dinero, y por el deseo de esconderlo bajo el velo de secretismo que alimentan legalmente los paraísos fiscales, miles de individuos que entran en estas y otras muchas categorías han empezado a ver expuestos sus nombres y sus movimientos bancarios en lugares como las Islas Vírgenes británicas, las Caimán o Singapur” (Periódico de Catalunya). ¿Es eso escrache? ¿Es escrache por antonomasia? ¿Cuándo irá la policía a detener y enchironar a todos esos delincuentes, envueltos casi todos en la bandera rojigualda de los patriotas de pro?
Los financieros que provocan la crisis y arrojan de sus casas a los que previamente han echado de sus puestos de trabajo controlan los mercados de derivados (que supone unos 700 billones de dólares) y los fondos de inversión. Algo que no es difícil si se tiene en cuenta que el 80 por ciento de estos últimos está radicado en Londres y que el mercado de los primeros está controlado, según The New York Times, por una élite que se reúne el tercer miércoles de cada mes en algún lugar del Midtown de Manhattan que, aunque sea secreto, no debe resultar muy difícil para las autoridades dar con él (información sacada del libro Hay Alternativas, de ATTAC España). Esa élite hace las leyes, dicta las leyes, impone las leyes que luego debemos cumplir para –dicen- ser buenos ciudadanos. ¿Para cuándo un político que se rebele real y radicalmente contra este estado de cosas, que reúna al pueblo para derrocar al poder financiero y llevarlo ante la justicia, ante una justicia no controlada por esa élite? ¿Para cuándo un político que me libre de este continuo escrache que me toca padecer diariamente en mi ánimo?
 Y sigue el escrache: la Unión Europea exige que en España se produzca el despido masivo de diez mil trabajadores bancarios y a la vez alienta el rescate de 40.000 millones de euros a la banca que despide. Esa misma banca ha provocado 400.000 desahucios en los últimos años en España. ¿Acaso no atenta básicamente eso contra los derechos humanos fundamentales? ¿Sigue señalando como único escrache el realizado por Stop Desahucios Jesús Posada, presidente del Congreso de los Diputados, cuya esposa, Blanca de la Mata, manejó 180 millones de pesetas (al cambio actual, 2,5 millones de euros) en dinero negro en 1988 a través de unos pagarés diseñados para esquivar a Hacienda? La mujer del presidente del Congreso me está haciendo escrache insufrible, señor Posada.
España está muy por debajo del promedio de la UE-15 en pensiones, sanidad, educación, servicios de ayuda a las personas con dependencia, escuelas de infancia, servicios sociales, etcétera. En España sólo un 9 por ciento trabaja en los servicios del Estado del bienestar,  mucho más bajo que en Suecia (25 por ciento). Un español de cada diez trabaja en su Estado del Bienestar comparado con un sueco de cada cuatro (información. Hay Alternativas) . En  otras palabras, la ciudadanía entera está totalmente escrachada.
Los profesores de religión designados por los obispos hispanovisigóticos nos cuestan 500 millones de euros. Según Europa laica, el costo en capellanes de hospitales, cuarteles y cementerios para el Estado ronda los 50 millones de euros anuales. Cruje mi alma entera bajo el peso abrumador de este escrache.
Desde hace años mueren de hambre entre 30.000 y 35.000 personas todos los días en el mundo y unos 2.700 millones de personas carecen de acceso. La carencia de agua potable causa la muerte de unas 5.500 personas también todos los días del año.
Volvamos, pues, a la fuente misma del escrache como único método para eliminar este escrache institucional que asola nuestras vidas: Manifestación pacífica en la que un grupo de activistas de Derechos Humanos se dirige al domicilio o lugar de trabajo de alguien a quien se quiere denunciar. Acción directa que tiene como fin que las denuncias y reivindicaciones se hagan conocidas a la opinión pública. Hagamos, pues, del mundo y de la vida un inmenso escrache.



viernes, 5 de abril de 2013

Concentración Puerta Cinegia, 4-4-2013


Ayer, 4 de abril de 2013, jueves, nos concentramos doce personas en Puerta Cinegia de la zaragozana Plaza de España. Todo transcurrió sin incidencias. ¡Hasta la próxima!

miércoles, 3 de abril de 2013

Corazones albinos



¿QUÉ PENSARÍAS, QUÉ HARÍAS SI ESTUVIERAS EN SU CASO?
Son seres humanos como tú y como yo, de los que ahora quiero hablarte. Son niños y personas albinas en África. La  incidencia del cáncer de piel en la población albina es casi del 100% si no se protegen.
Además es una comunidad discriminada por el resto de la población, y tienen que vivir aislados.
Por eso, habrá una Charla el día 12 de abril, a las 17,30 horas, en la Facultad de Medicina de la universidad de Zaragoza.
El tema es Situación de los ALBINOS en AFRICA.
La conferencia acerca del albinismo y los problemas de la piel será impartida por Lorea Bagazgoitia Sáez de Vicuña (Doctora en Medicina y Cirugía, Hospital Ramón y Cajal de Madrid).
Habrá también la Proyección del documental "Joyce" de Luis Arellano Blasco, acerca de una mujer albina residente en Nairobi
La Presentación del proyecto "Corazones Albinos" correrá a cargo de la periodista y fotógrafa Ana Palacios.
Puedes obtener más información en http://www.facebook.com/corazonesalbinos

Carta a Jorge Moragas


PUBLICADO HOY EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

Cuando encontré en el buzón su carta como Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno dirigida a mí, con nombre, apellidos y dirección postal completa, me quedé algo sorprendido, pues no suelo recibir correo de tan altas instancias. A renglón seguido, viendo la calidad del papel de su carta, me pregunté cuánto le había costado al contribuyente su envío a varios miles más de destinatarios y cuántas necesidades perentorias de la gente que conozco en mi entorno podrían solventarse con ese dinero.
Comienza su carta agradeciéndome las “reflexiones y peticiones sobre los derechos sociales y laborales”. Supongo que usted se refiere a las peticiones que he ido firmando por Internet sobre unos cuantos problemas de la ciudadanía, pero sus palabras de agradecimiento son solo un pretexto, pues del hecho de que los votantes hayan otorgado su confianza al PP “a través de las urnas, de forma democrática y mayoritaria”, pretende concluir que la adopción de “las medidas necesarias” de su Gobierno para “salir de la crisis” equivalen a los recortes (austeridad, lo llaman ustedes) y a la agresión a los derechos fundamentales de las personas, la ciudadanía y la clase trabajadora. Debo recordarle además que tales “medidas necesarias” son, por un lado, diametralmente opuestas a lo que ustedes anunciaron en su programa electoral, y, por otro, que tales medidas no están encaminadas a salir de la crisis, sino a perpetuar un sistema de desigualdad y sometimiento de la ciudadanía, impuesto por la Troika y los poderes financieros cuyos dictados ustedes acatan.
Afirma usted que las medidas que el Gobierno del PP está adoptando “han permitido garantizar el correcto funcionamiento de la Sanidad, la Educación y los Servicios sociales”. Lamento que usted tenga un concepto tan erróneo de lo “correcto” respecto de tales servicios. Le recomiendo que se dé una vuelta por las calles de cualquier ciudad, o entre en cualquier Oficina de Empleo, pregunte a la gente sobre su situación personal y familiar, y mida los márgenes de esperanza y desesperanza de sus vidas. Antes de escribir esta carta, he dado una vuelta por mi barrio y he ido contando las personas que estaban pidiendo en la calle. Ustedes las tienen por indigentes y marginales, pero la mayoría tenía hasta hace unos meses casa, trabajo y un cierto bienestar, aunque ahora carezcan de todo. ¿Usted cree que ante este panorama, ante seis millones de desempleados, ante cuatrocientos mil desahuciados,  ante once millones bajo el umbral de la pobreza, el Director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno puede escribir una carta a los ciudadanos hablando de “correcto funcionamiento” de los servicios sociales?
Escribe usted además que los recortes perpetrados por su Gobierno (en su carta los denomina “reformas estructurales”) están destinados a “impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo”, pero la realidad rebate sus palabras, pues la recesión económica, el desempleo, la precariedad laboral y la zozobra ante el futuro crecen de forma imparable. Guarda usted silencio sobre otra realidad, la de los beneficiarios de la crisis: cada vez es mayor la brecha entre ricos y pobres en España, y la banca que recibe el dinero de todos para solventar los problemas que han ido creándose con sus chanchullos especulativos es la misma banca que desahucia a troche y moche, que se lucra destinando las grandes sumas de dinero obtenidas del BCE en condiciones muy ventajosas a comprar deuda pública a altos intereses que finalmente costeamos de nuevo los ciudadanos y las ciudadanas. Sus “reformas estructurales”, señor Moragas, son pagadas solo por el pueblo y a costa del pueblo, pero ustedes no se atreven ni siquiera a rozar el sistema de intereses impuesto por el poder europeo y mundial que realmente dicta a ustedes las líneas maestras de su política. Atengámonos a los hechos, señor Moragas: cada día el Gobierno del PP asfixia más al pueblo.
Le ruego, por último, que vaya a cualquier Oficina de Empleo y repita allí que su reforma laboral ha atenuado la destrucción de empleo y ha incrementado de forma importante “algunas formas de contratación”, como “el nuevo contrato indefinido de apoyo a los emprendedores y el contrato para la formación y el aprendizaje”. Le recomiendo que vaya acompañado de una nutrida escolta (¡pobres policías! ¡a qué triste suerte de esquizofrenia los están sometiendo ustedes!), pues le aseguro que tendría que salir de allí por pies y con riesgo de su propio pellejo.
Usted se  despide en su carta asegurando que contamos con “la capacidad, la fortaleza y la determinación” para salir de la crisis, y que su Gobierno mantiene “la voluntad y la valentía” para cumplir “con su deber”. Tenga usted solo por seguro que contamos con una indignación y un cabreo crecientes, y esperamos de ustedes exclusivamente una rectificación radical de sus políticas sociales y económicas o, de lo contrario,  la rauda salida de todos ustedes del Gobierno y de las instituciones ejecutivas y legislativas del Estado.

martes, 2 de abril de 2013

No me arrodillé: Liliana Felipe.




No me arrodillé: Liliana Felipe   

No me arrodillé
No me arrodillé,
ni me voy a arrodillar
si quieres Dios,
siéntate,
y platiquemos.
Si te amara,
Obligaría a otros a darte,
y terminaría por matarlos
si se negaran.
¡Esa es tu ley¡
¡Esa es tu ley!
¡Esa es tu ley!
¡¿cuánta sangre más
quieres ver correr por tu verdad?!
¡Insaciable!
¡Insaciable!
¡Insaciable!
¡Insaciable!
¡Para qué quieres tenerme de rodillas?, ¿para qué?
Tu iglesia no exige talento,
sumisión es la su misión.
No tengo ninguna verdad,
no soy de las beatas místicas arrebatadas,
mi sangre es demasiado tibia
y mi locura demasiado mesurada,
frente a la de tus amigos
los fanáticos,
frente a la de tus amigos
los “puros” ,pura mierda.
Por que desprecias
la duda y la pereza,
si son vicios mas nobles que todas tus virtudes.
No me arrodillé,
Ni me voy a arrodillar.
¡Arrodíllate tú!
¡Arrodíllate tú!
¡Arrodíllate tú!
La música me ha dado esta audacia
frente a ti,
Me eres indiferente.
No me voy a arrodillar,
por que pensar es dejar de arrodillarse.

El hipócrita limbo de Guantánamo



Hoy quedan 166 y 37 están en huelga de hambre, la mayoría de ellos desde hace seis semanas. En otros casos similares, cuando sus vidas peligran, los soldados los alimentaron forzadamente por vía nasogástrica, los mismos soldados que confiscan los fotos y las correspondencia de los prisioneros y se mofan del Corán. Se trata del campo de concentración de Guantánamo, de imposible justificación ante la Constitución norteamericana y los Derechos Humanos de la ONU. Obama prometió su cierre en la campaña de su primer mandato. Ahora guarda silencio. Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros…
Los presos viven en condiciones extremas, son víctimas de un hipócrita limbo legal donde no tienen cargos, no son  juzgados ni extraditados. Se les priva de cualquier esperanza de salida o de solución. Por eso prefieren morir, desean morir: Guantánamo es mucho peor que la muerte. La Cruz Roja Internacional tiene prevista una visita al campo de concentración a primeros de abril, pero no dará a conocer públicamente las conclusiones de su misión de observación, pues están sujetas a confidencialidad. Los amos aplican las normas. Los amos dictan las normas. Los amos predican la democracia. Los amos extienden su democracia mediante asesinas guerras preventivas o campos de concentración y cárceles secretas.
En 2005, 200 prisioneros (un tercio del total por aquel entonces) iniciaron una huelga de hambre. La Administración Bush se lavó las manos y aplicó cataplasmas inútiles a la gangrena de Guantánamo. Hoy ocurre lo mismo: los estadounidenses son tan buenos que no quieren devolver a su país de origen a los presos yemeníes (una buena parte de los presos que aún restan en el campo, pues “el Pentágono no quiere enviarlos a su país debido a la inestabilidad de esa nación”). Más aún el general en jefe del campo de Guantánamo no se cree que ningún preso esté realmente en huelga de hambre, ya que “toman tentempiés en sus celdas”. El Congreso estadounidense se niega asimismo a que los presos de Guantánamo sean recluidos en cárceles norteamericanas o expatriados, pues no está demostrado que no serán un peligro posterior”. ¡Viva la hipocresía! ¡Viva el Tea Party!
Entre las palmeras que rodean la base naval de Guantánamo, donde se halla el campo de concentración, hay una palabra omnímoda en el aire: terrorismo. Una palabra con tantos significados opuestos y contradictorios que carece ya de cualquier significado real. Los norteamericanos recluyeron a “terroristas” atrapados en Irak, Afganistán, Pakistán. Jordania, Libia, Mauritania, Sudán… Entre ellos, según Amnistía Internacional, 17 menores de edad, uno de ellos suicidado (preferible la muerte a Guantánamo, más en el caso de un menor). Amnistía Internacional informó también de que, entre 500 detenidos objeto de un estudio, “solo el 5% de los prisioneros habían sido capturados originalmente por fuerzas estadounidenses. El 86% habían sido arrestados por fuerzas pakistaníes o de combatientes en Afganistán, y frecuentemente entregados a Estados Unidos a cambio de recompensas”.
Los amos dictan que los “terroristas” no tienen derecho a la presunción de inocencia o a un juicio con jurado. Solo tienen acceso a ser torturados y a ser objeto de tratos vejatorios, según informes de Naciones Unidas y Amnistía Internacional y que el propio Departamento estadounidense de Defensa reconoció ya en 2005.  Por si fuera poco, según Amnistía Internacional, 14 detenidos fueron trasladados a Guantánamo en septiembre de 2006 tras permanecer recluidos en régimen de incomunicación bajo custodia secreta de la CIA durante periodos de hasta 4 años y medio.
¿Si Guantánamo se cierra quedaría solventado el problema de los presos detenidos por Estados Unidos acusados de terrorismo? No, en absoluto. Guantánamo es sólo una parte del sistema de campos de detención que mantiene Estados Unidos en el exterior, y que incluye otros campos en Irak y Afganistán y centros de detención secretos de la CIA. O sea, en este ámbito, lisa y llanamente la Ley de Murphy para los prisioneros “terroristas” de Guantánamo.
¿Yes, We Can, señor Obama?

lunes, 1 de abril de 2013

¿Hasta cuándo a media asta?





Todo por Dios y por la Patria. Esa mezcolanza nacionalcatólica sigue en pie en los cuarteles y los centros militares también durante la semana santa, donde ondea la bandera española a media asta. Por lo que parece, las Fuerzas Armadas son garantes de la unidad de la Patria y de la pureza de las creencias. Según informa el diario El País, un portavoz de Defensa (¿quién nos ataca? ¿quién nos agrede? ¿quién es el enemigo?) se lava las manos, indica que son los cuarteles generales los que han decidido poner la bandera a media asta y que todo ello obedece a “la tradición”.
¡Tradición! La cabra se tira desde el campanario de la iglesia del pueblo por tradición, la tierra ha de continuar siendo plana por tradición, los Príncipes y la Reina van a la misa de Pascua en Mallorca por tradición y los militares ponen por tradición la bandera constitucional a media asta porque una confesión religiosa celebra la muerte de su dios. Una de las conclusiones que inmediatamente salen de mis entresijos: entonces esa no es mi bandera.
El País sigue informando de que las Fuerzas Armadas (entendámonos: el Ejército de toda la vida) han participado este año “en más de un centenar de actos públicos de carácter religioso”, según informó el Ministerio de Defensa en una nota. Los portavoces políticos son tan trileros que pretenden mediante falacias que creamos que tal participación de soldados, cadetes, guardias civiles, policías y legionarios se realiza “a título personal y voluntario y no con carácter orgánico”, sigue diciendo la nota del Ministerio de Defensa. Vayan o no vayan voluntariamente los peones de la fiesta, son las distintas instituciones PÚBLICAS del Estado (civiles y militares) las que, como tales, intervienen y participan en actos de carácter privado y confesional.
Y aquí no acaban las trampas de los trileros del Ministerio de Defensa: “la presencia de militares en desfiles procesionales no conlleva rendición de honores, aunque sí se aplica en estos casos la cortesía militar por deferencia a la condición de acto público de los desfiles procesionales y ceremonias homologables”. Esperando que esa cortesía militar se aplique, por ejemplo, también a la celebración del Orgullo Gay o al inicio del Ramadán, es preciso aclarar que las procesiones, por ejemplo, no son actos públicos porque acontezcan en las calle y acuda mucha gente. Los actos públicos corresponden exclusivamente a los cargos e instituciones públicos, en calidad de tales y en representación de toda la ciudadanía.
Otra aclaración: que el Ejército español y las distintas instituciones policiales del país intervengan públicamente en ceremonias y celebraciones religiosas no es achacable solo al Partido Popular, sino igualmente al Partido Socialista (¿) Obrero (¿) Español, que nunca revisó o anuló la normativa militar.
Voy a ser y escribir fino ahorea, maquillando el original: “PSOE y PP la misma cosa es”.