domingo, 3 de abril de 2011

Guitarra compañera



Cantar es parir

borbotones de  azúcar

disuelta en el viento.



Cantar es nacer

abriéndose paso

a golpes de machete.



La guitarra compañera

se abraza

a mi pecho.



Y no he logrado

robarle el secreto

de esa canción que añoro,

que presiento.