lunes, 4 de abril de 2011

Imaginemos

Artóculo publicado en Andalán  
http://www.andalan.es/?p=4255
 
Parece el eterno retorno de lo mismo: a un predicador cristiano norteamericano, Terry Jones, un pastor de no sé qué iglesia de Florida, que ya causó un alboroto internacional el año pasado al amenazar con quemar el Corán,  no se le ocurre otra cosa ahora que incinerar el libro sagrado del Islam, El Corán.
Imagino el brillante silogismo que ha urdido semejante patán: yo predico el único libro sagrado verdadero (la Biblia), que dice que hay que luchar contra el Mal. Es así que la reencarnación del Mal es el Islam y el Corán. Luego voy a proclamar al mundo que estoy con el Bien y lucho contra el Mal. Es decir, voy a achicharrar un ejemplar del Corán.
Al poco tiempo, miles de manifestantes en el norte de Afganistán, enfurecidos por las noticias de la sacrílega quema, realizan un no menos brillante silogismo: considerando que el único dios verdadero es Alá, que Mahoma es su Profeta, por cuya intervención nos fue revelado el único libro sagrado verdadero, el Corán; considerando que un perro infiel ha osado quemar el Libro Celeste, vamos a desagraviar a Alá y a Mahoma, llevando a los infiernos a unos cuantos infieles que moran en el recinto de Naciones Unidas.
Y entran y matan a siete miembros del personal de la  ONU y alaban fervorosamente después al Altísimo.
El pastor Jones predica a los suyos que el Islam es muy peligroso, pues basta leer algunos fragmentos del Corán para percatarse de que solo lleva al terrorismo y a la violencia. Y por eso, para que les quede claro a sus fieles, quema junto a 50 personas más un ejemplar del Corán como símbolo de tolerancia, de concordia y de paz en “El día internacional de juicio al Corán” que él mismo ha instituido.
“Nosotros creemos que partes del Corán, si son tomadas literalmente, sí llevan a la violencia y a actividades terroristas, promueven el racismo o los prejuicios contra las minorías, contra cristianos, contra mujeres”, dijo Jones poco después de quemar el Corán. Y para remachar su argumentación, añadió que “los terroristas de la Jihad usan el Corán”, lo cual es tan verdadero y cierto como que George Bush visitaba su capilla particular antes, durante y después de la invasión de Irak, o que el general golpista Franco llamó “cruzada” a una sangrienta traición y se rodeó de clérigos que acompañaban a los que cada noche sacaban los buenos a pasear hasta la tapia del cementerio.
Como lenitivo suena una y otra vez en mi mente Imagine No Religión, de Lennon, y lloro por dentro al imaginar los millones de seres humanos que no habrían acabado sus vidas en hogueras, potros de tortura, guerras de mierda, pelotones de ejecución, exilios, anatemas, condenas, reclusiones y asesinatos.
Imagino, glosando libremente a Richard Dawkins, que la canción de Lennon nos regala un mundo sin religión, sin ataques suicidas, sin 11-S, 11-M, sin 18 de julio, sin Cruzadas, sin cazas de brujas, sin la partición India/Pakistán, sin guerras palestino-israelíes, sin ciudades sacras, sin masacres serbo-croata-bosnios, sin talibanes que hacen volar estaturas antiquísimas, que dan latigazos a las mujeres por mostrar dos centímetros de piel desnuda y lapidan a las adúlteras, o que decapitan públicamente a blasfemos y apóstatas. Imaginemos también un mundo sin persecuciones a los judíos; de hecho, sin judíos a quienes perseguir, puesto que sin religión hace tiempo que se hubieran fundido por vía de matrimonio con los pueblos que los rodean.
Imaginemos un mundo donde los niños crecen con la única obligación de ser libres y felices, sin buenos y malos, sin sentimientos de culpa y miedos a entidades tremendas inexistentes.
Imaginemos que en el mundo no caben más Jones, ni sumos pontífices, ni ayatolas, ni pastores ni rebaños.
Imagine no religión…

1 comentario:

Anónimo dijo...

SIGAMOS ENTONCES ESCUCHANDO TODOS JUNTOS AL UNISONO LA CANCION IMAGINÉ DE JOHN LENNON Y YOKO OHONNO, SUERTE MIJOS...