lunes, 21 de marzo de 2016

Diario de un profeflauta motorizado, 669


 Mañana de recetas, medicinas y nueva médico, por razones estrictamente logísticas: la silla nueva no entra en el centro de salud anterior. Salvo rarísimas excepciones, los profesionales de la medicina que me han tratado o actualmente me tratan son buenas personas y excelentes profesionales. Los responsables del acceso a sitios públicos de quienes padecemos minusvalías físicas y nos desplazamos en silla de ruedas, unos irresponsables.

Mañana a poner en marcha el recurso de alzada ante el Ministro del Interior (¡!) por la maldita multa de 301 €. Soy afortunado de que me ayude tan generosa y certeramente la abogada de ALAZ Paula Hormigón.



Pienso y vuelvo a pensar en alguna que otra paradoja que lamentablemente me/nos toca soportar: por ejemplo, el pueblo alemán estaba entre los más cultivados del mundo, era amante de la filosofía, de la literatura y de la música, pero nada de todo esto le impidió cometer las peores atrocidades ni actuar con la mayor crueldad con el triunfo del nazismo (que el mismo pueblo germano eligió y sostuvo). Lo mismo puede decirse de aquellos que, en Francia o en los demás países ocupados, aceptaron –o peor, celebraron– el advenimiento del nazismo, o colaboraron con él, o apoyaron la traición y la violencia. Renacimiento, Humanismo, Ilustración, Valores e Ideales, Derechos Humanos al carajo. Como ahora, la UE en las “guerras preventivas”, en las prisiones secretas de la CIA, en Palestina, en Siria, en Grecia, en Macedonia. 28 desalmados dirigentes de 28 desalmados países de la UE cierran con Turquía un vergonzante Acuerdo sobre los inmigrantes que llegan del Este: devolución a Turquía de todo extranjero que llegue “ilegalmente” (¡que se metan esa legalidad donde les quepa!)  a las costas griegas, incluso a los sirios. 28 desalmados dirigentes de 28 desalmados países de la UE se comprometen a traer desde Turquía a un número de refugiados equivalente al de expulsiones (¿pero quién puede creerse semejante patraña?) y prometen a Turquía aumentar los 3.000 millones destinados a para atender a los refugiados, eximir a los ciudadanos turcos  de la necesidad de visado para viajar a la UE y avanzar en el proceso de adhesión al club comunitario.


28 desalmados dirigentes de 28 desalmados países de la UE cierran con Turquía un vergonzante Acuerdo sobre los inmigrantes que llegan del Este: devolución a Turquía de todo extranjero que llegue “ilegalmente” (¡que se metan esa legalidad donde les quepa!)  a las costas griegas, incluso a los sirios. 28 desalmados dirigentes de 28 desalmados países de la UE se comprometen a traer desde Turquía a un número de refugiados equivalente al de expulsiones (¿pero quién puede creerse semejante patraña?) y prometen a Turquía aumentar los 3.000 millones destinados a para atender a los refugiados, eximir a los ciudadanos turcos  de la necesidad de visado para viajar a la UE y avanzar en el proceso de adhesión a la UE.

Kant escribía ya en1795:

Significa hospitalidad el derecho de un extranjero a no recibir un trato hostil por el mero hecho de ser llegado al territorio de otro. Éste puede rechazarlo si la repulsa no ha de ser causa de la ruina del recién llegado; pero mientras el extranjero se mantenga pacífico en su puesto no será posible hostilizarle. No se trata aquí de un derecho por el cual el recién llegado pueda exigir el trato de huésped -que para ello sería preciso un convenio especial benéfico que diera al extranjero la consideración y trato de un amigo o convidado-, sino simplemente de un derecho de visitante, que a todos los hombres asiste: el derecho a presentarse en una sociedad. Fúndase este derecho en la común posesión de la superficie de la tierra; los hombres no pueden diseminarse hasta el infinito por el globo, cuya superficie es limitada, y, por tanto, deben tolerar mutuamente su presencia, ya que originariamente nadie tiene mejor derecho que otro a estar en determinado lugar del planeta. (…) De esa manera pueden muy bien comarcas lejanas entrar en pacíficas relaciones, las cuales, si se convierten al fin en públicas y legales, llevarían quizá a la raza humana a instaurar una constitución cosmopolita.
     Si se considera, en cambio, la conducta «inhospitalaria» que siguen los Estados civilizados de nuestro continente, sobre todo los comerciantes, espantan las injusticias que cometen cuando van a «visitar» extraños pueblos y tierras. Visitar es para ellos lo mismo que «conquistar». América, las tierras habitadas por los negros, las islas de la especiería, el Cabo, eran para ellos, cuando los descubrieron, países que no pertenecían a nadie; con los naturales no contaban. En las Indias orientales -Indostán-, bajo el pretexto de establecer factorías comerciales, introdujeron los europeos tropas extranjeras, oprimiendo así a los indígenas; encendieron grandes guerras entre los diferentes Estados de aquellas regiones, ocasionaron hambre, rebelión, perfidia; en fin, todo el diluvio de males que pueden afligir a la Humanidad (...) Y esto lo hacen naciones que alardean de devotas y que, anegadas en iniquidades, quieren pasar plaza de elegidas en achaques de ortodoxia.
    La comunidad -más o menos estrecha- que ha ido estableciéndose entre todos los pueblos de la tierra ha llegado ya hasta el punto de que una violación del derecho, cometida en un sitio, repercute en todos los demás; de aquí se infiere que la idea de un derecho de ciudadanía mundial no es una fantasía jurídica, sino un complemento necesario del código no escrito del derecho político y de gentes, que de ese modo se eleva a la categoría de derecho público de la Humanidad y favorece la paz perpetua, siendo la condición necesaria para que pueda abrigarse la esperanza de una continua aproximación al estado pacífico. (Tercer artículo definitivo de Hacia la Paz Perpetua).

La Naturaleza ha cuidado de que los hombres puedan vivir en todas las partes del mundo (…) En las heladas costas de los mares del Norte crece el musgo que el reno busca bajo la nieve, y el reno, a su vez, sirve de alimento y de vehículo para los naturales de esas regiones frías. En los desiertos de arena vive el camello, que parece creado expresamente para facilitar la marcha por las sendas interminables. Todo esto ya es de suyo maravilloso. Pero aún más claro luce el finalismo de la Naturaleza cuando se considera que en las costas heladas del Norte viven animales cubiertos de espesas pieles, y hay focas, caballos marinos y ballenas que proporcionan, con su carne, alimento, y con su grasa fuego, a los habitantes de aquellos países. (Suplemento primero de Hacia la Paz Perpetua).

MUCHAS GRACIAS, UNA VEZ MÁS, IMMANUEL


Maxim Shostakovich, hijo del compositor Dimitri Shostakovich, dirige el Concierto nº 2 en F major para piano y orquesta compuesto por su padre.  Su movimiento nº II, Andante, es delicioso.



Seid umschlungen, Millionen!
Diesen Kuß der ganzen Welt!

¡Abrazaos, millones de seres!
¡Este beso para el mundo entero!

(De la Oda a la alegría, de Schiller)

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