- Hace un frio que pela, dice
Juan de Mairena, nada más salir de casa.
- Sí, -corrobora el perroflauta
motorizado-,
bajo cero esta noche, un grado a las doce del mediodía,
pero yo creía que tú no sientes como yo cosas como el calor o el
frío o la sequedad o la humedad…
- Siento igual que tú porque
siento a través de ti –ataja Mairena.
Lunes, fiesta en Aragón, por caer
en domingo la festividad católica de la Inmaculada. Mucha gente en la calle. No
son pocos los que muestran su acuerdo y su apoyo a los que allí están. Hoy hemos
sido un montón: Mercedes, Ferrán, Hugo, Alfonso, Cristina, Jesús, Loren y
Violeta, más Marga, Marisol y el perroflauta motorizado… Aunque parezca
mentira, la policía no ha venido hoy a pedir la identificación de los
concentrados en el portal.
Estamos valorado si instituir un
día por tarde (seguramente, el miércoles, hacia las 18 horas) para estar
también en el portal de la Consejera y que así puedan acercarse quienes
trabajan por la mañana o en centros escolares que acaban a las 17 horas. Van a
plantearlo y valorarlo también en Marea Verde.
Un día, pues, hoy muy positivo.
Mairena no se ha quitado de la cabeza que hoy es festivo en algunas Comunidades
por traslado al lunes de la festividad religiosa de la Purísima Concepción.
- ¿Por eso no felicitas a las
Inmaculadas o las Inmas? –inquiere Mairena.
- Por eso y porque no felicito a
nadie el día de “su santo” –responde raudo el perroflauta motorizado.
- A propósito de ideas y
creencias –continúa Juan de Mairena-, nosotros,
los maestros, somos un poco egoístas, y no siempre pensamos que la cultura sea
como la vida, aquella antorcha del corredor a que alude Lucrecio en su verso
inmortal.
- Et quasi cursores, vital lampada trabunt, en efecto –explica
Antonio Machado, que supervisa la conversación-. Significa
“como corredores, transmiten la antorcha
de la vida”, un verso de Lucrecio (De natura verum, II, 79) en
el cual alude a la brevedad de la vida humana, a propósito de la fiesta griega
nocturna llamada “lampadoforias”, en la que los corredores (lampadóforos),
apostados de antemano, se transmitían, uno a uno, antorchas encendidas.
Lucrecio compara a los hombres con aquellos corredores que, después de entregar
las teas, desaparecían en la oscuridad.
- Pues eso -continúa Mairena-, nosotros quisiéramos
acaparar la luz, el camino, las ideas y las certezas. Nuestras mismas ideas nos
parecen hostiles en boca ajena porque pensamos que ya no son nuestras. La
verdad es que las ideas no deben ser de nadie. Además –todo hay que decirlo–,
cuando profesamos nuestras ideas y las convertimos en opinión propia, ya tienen
algo de prendas de uso personal, y nos disgusta que otros las usen. Otrosí: las
ideas profesadas como creencias son también gallos de pelea con espolones
afilados. Y no es extraño que alguna vez se vuelvan contra nosotros con los
espolones más afilados todavía. En suma, debemos ser indulgentes con el pensar
más o menos gallináceo de nuestro vecino.
-Hoy es un día muy gallináceo..
–piensa para sí el perroflauta motorizado.
- Siempre he dicho a mis alumnos –sigue
hablando Mairena- que las religiones históricas que se dicen reveladas, nada tendrían
que temer de nuestra Escuela de Sabiduría, algo similar, para que lo entiendas,
a la Institución Libre de Enseñanza de tiempos de la II República; porque
nosotros no combatiríamos ninguna creencia, sino que nos limitaríamos a buscar
las nuestras. Nosotros sólo combatimos, y no siempre de modo directo, las
creencias falsas, es decir, las incredulidades que se disfrazan de creencias.
- Las creencias más viles son
predicadas con especial vehemencia por los incrédulos disfrazados de profesionales
pastores de rebaños –el perroflauta motorizado reconoce de inmediato la voz de
Friedrich Nietzsche.
- ¿Por qué no pones un poco de
música, compañero? –sugiere alguien, oculto entre la niebla de la calle
Alfonso.
-¡Allá va!
Hasta mañana
Me alegro que los refuerzos hayan surtido efecto. Muy buena idea lo de la ampliacioon de horario ;) Domingo
ResponderEliminarCómo me ha gustado tu artículo. Siempre aprendo de ti, gracias.
ResponderEliminarPor cierto, gallináceo es un término que utilizo muchísimo y me encanta, jaja, qué gracia leerselo al Sr. Aramayona, jaja.
Besos de Bizcocho.
Maite.